serenidad

La experiencia de un momento está determinada por aquello en lo que centres tu atención en ese instante.

Cuando desplazas tu atención por decisión propia, estás utilizando la voluntad.

Cuando tu atención fluye hacia los pensamientos, dejas de estar verdaderamente presente en la realidad de cada momento. Los pensamientos vagan por el pasado o por el futuro; en lugares y situaciones imaginarios. Atrapado por ellos, permaneces “perdido en tus pensamientos”.

Curiosamente, tu cuerpo no lo sabe, y reacciona como si tus pensamientos fueran reales. Si te enredas en pensamientos sobre una pelea que tuviste con alguien, tu cuerpo liberará adrenalina preparándose para “pelear”. De hecho el cuerpo convierte los pensamientos cuánticos en una realidad física. Y paga un alto precio por ello.

Cuando tu atención fluye hacia la mano, permanece en el presente. Tu mano está aquí y ahora. No es una idea de una mano, pasada o futura. Y lo mismo pasa con cualquier parte del cuerpo: existe en el presente. Mantener la atención en la mano u otra parte del cuerpo es una manera de anclarte en el presente.

Fragmento del libro “Clean” del Dr. Alejandro Junger

after

Definitivamente, cada persona observa los acontecimientos y los asimila de maneras diferentes. Por eso es que hay tantas variadas opiniones acerca de las experiencias de nuestra propia vida y en este caso en particular sobre las películas de cine. La semana pasada, a pesar de los diferentes comentarios que escuchamos acerca de la película Después de la Tierra protagonizada por Will Smith y su hijo Jaden Smith, fuimos a verla y como no teníamos expectativas al respecto, nos gustó mucho.

Después de salir de la sala de cine, con mi pareja nos quedamos analizando lo que más nos llamó la atención de este film y qué enseñanzas podríamos sacar al respecto y destacamos lo siguiente:

earth

  • La unión familiar es importantísima para fortalecer seguridad en sí mismos en los niños. Los hijos de padres que no les dedican tiempo por estar muy ocupados con el trabajo y otras cosas “más importantes” son más inseguros.
  • Los padres  guían, indican, muestran el camino, pero no pueden vivir la vida por los hijos. Cada uno vive su propia vida y tiene su propia misión.
  • Cuando nos alteramos o  estresamos, perdemos nuestro centro. Debemos entonces, dedicar un momento para respirar y concentrarnos, de lo contrario divagamos sin rumbo. Cuando le pasaba esto al hijo en la película, el padre le decía “arrodíllate”. Yo lo interpreto como “concéntrate, recuerda tu esencia y guíate por ella”.
  • El peligro es real, pero el miedo es una opción. Cuando eliges la opción del miedo te inmovilizas y quedas vulnerable a lo que pueda pasar. En la película el miedo es la única forma en que un monstruo puede detectar un ser humano y destruírlo.
  • En la película, el Planeta Tierra se convirtió en un lugar hostil y poco apropiado para los humanos, supongo que en defensa propia. ¿Será que tendremos que llegar a esos extremos para valorar y respetar nuestro Planeta?

 

En múltiples ocasiones en nuestras vidas necesitamos un mapa, una ruta a seguir que esté bien definida y explicada correctamente.

Por este motivo en diferentes religiones y culturas se han creado las Tablas de Mandamientos. Son instrumentos que nos recuerdan constantemente lo que debemos o no hacer en determinadas situaciones.

En el momento actual prima generar una apertura de consciencia a todos los seres humanos para realizar cambios que eviten el deterioro de nuestro precioso planeta.  Es por eso que nos ha encantado esta ilustración que encontramos publicada en la página des-bordes.org con los Diez Mandamientos para una Vida Sustentable. Importante memorizarla y compartirla con nuestros conocidos y amigos, el cambio global se puede lograr paso a paso y firme empezando por cada uno de nosotros.

  1. Cuidarás el agua
  2. Economizarás energía
  3. Producirás menos residuos
  4. Utilizarás envases reciclables
  5. Evitarás usar productos químicos
  6. Evitarás el uso de bolsas plásticas
  7. Reutilizarás papel
  8. Te transportarás usando bicicleta o caminando
  9. Cuidarás la flora y la fauna
  10. Pensarás sostenible globalmente y actuarás localmente

 

La realidad es el lugar presente que puede medirse y donde yo puedo actuar: los hechos y sucesos que están frente a mí.

La realidad no es ni buena ni mala, es neutra.

La realidad externa es neutra. La realidad interna, si la miro desde el amor, tiene una dualidad: es una realidad de sufrimiento o es una realidad de satisfacción. Suponemos que lo que está afuera es lo que tiene dualidad, más no es así. Lo que tiene dualidad es lo que yo tengo adentro.

Aquí viene la afirmación científica. La interpretación que yo hago de la realidad puede ser engañosa; por lo general lo es, a menos que la mire desde la sabiduría. Pero la realidad como tal, no es engañosa; es un resultado verificable, está presente; no es bueno ni malo, es neutro.

¿Qué es bueno o malo? La interpretación mental que yo hago de un hecho cualquiera puede ser buena o mala; por eso es engañosa. Pero el hecho concreto no es ni bueno ni malo: es real.

Sacado de: Escuela dela Magia del Amor de Gerardo Schmedling

En este hermoso poema escrito por la Madre Teresa de Calcuta nos comparte su sentimiento de abrigar a los animales, respetarlos y verlos simplemente como compañeros de viaje, compañeros en nuestro camino por la vida, pues por el hecho de que no entendamos su lenguaje diferente al humano, no quiere decir que entre ellos no puedan comunicarse y sentir todo lo que el hombre hace con ellos.

Incluso si observamos detalladamente por un rato las hormigas, que nos parecen tan pequeñas, podemos darnos cuenta de que se comunican entre ellas, pareciera que cuando se encuentran se hablan y se dicen algo con respecto al trabajo que hacen, algunas se devuelven otras siguen derecho, pero tienen un sistema de comunicación.

Es por ello que a los animales debemos admirarlos, respetar sus diferencias con la especie humana y su espacio porque tienen igual derecho que nosotros de habitar en este hermoso planeta. Recuerda que el ser humano también es un animal.

La madre Teresa, el Papa Juan Pablo II, San Francisco de Asís, son algunos representantes de la religión católica que junto con otros representantes de otras religiones y filosofías nos han enseñado que para conseguir la paz interna debemos estar en armonía con los animales y con todos los seres que hay a nuestro alrededor.

Nos esforzamos por buscar vida en otros planetas, en lugares desconocidos, pero, ¿por qué no la hemos encontrado aún? ¿Será que necesitamos primero aprender a respetar y convivir con nuestros compañeros de casa para luego encontrarnos con los de afuera?

Segundo a segundo vamos tejiendo el hilo de nuestra vida y de las decisiones que tomamos y llevamos a la acción se desencadena el resto de nuestra existencia.

En el día tenemos 86.400 segundos, son 86.400 nuevas oportunidades para aprovechar y tomar decisiones. Cuando tomamos estas decisiones desde lo más profundo de nuestro ser, desde nuestra esencia y no desde nuestra mente impulsada por condicionamientos externos, logramos desarrollarnos plenamente auténticos: Fortalecemos nuestro ser y no nuestro “tener que”.

Utiliza cada segundo que pasa por tu vida para hacer las cosas que te hagan feliz. En este cortico video puedes observar gráficamente lo que pasa cuando aprovechas o no la mayor riqueza que tenemos a nuestra disposición: el tiempo.

No existe algo llamado verdad objetiva. Nosotros mismos hacemos nuestra propia verdad.

No existe una realidad objetiva. Nosotros hacemos nuestra propia realidad.

Hay caminos de conocimiento espiritual, místico o interior que son superiores a nuestros caminos de conocimiento ordinarios.

Si una experiencia parece real, lo es. Si una idea parece correcta, lo es. Somos incapaces de adquirir conocimiento de la verdadera naturaleza de la realidad.

La propia ciencia es irracional o mística. No es más que otra fe o sistema de creencia o mito, sin más justificación que cualquier otra.

No importa que las creencias sean ciertas o no, siempre que sean significativas para uno

Un resumen de creencias de la Nueva Era, de THEODORE SHICK, Jr., y LEWIS VAUGHN,

How to Think About Weird Things: Critical Thinking for a New Age

(Mountain View, CA; Mayfield Publishing Company, 1995)

 

Después de nacer es lo que más seguro tenemos todos.

Sabemos que pasará en algún momento aunque no lo queremos aceptar y el hablar sobre el tema con nuestros seres más queridos para algun@s resulta ser traumático y prefieren no tocar el tema o simplemente ignorarlo. Otra opción que tomamos es asumir que la muerte sólo pasará a los vecinos, amigos o a las personas externas alrededor pero nunca nos imaginamos que pudiera pasarnos a nosotros. Lo cierto del caso es que es lo más seguro que tenemos en vida: todos vamos a morir y nuestros familiares, amigos, vecinos todos.

¿Pero por qué eludimos el tema?  Podría ser miedo a lo desconocido, a lo que pudiera pasar después o miedo a la ausencia. Bueno todo depende de la forma en que pensemos acerca de ello. Aquí compartimos una entrevista realizada al Maestro Zen Thich Nhat Hanh que nos muestra una explicación acerca de este cambio ineludible para todos desde la amorosa perspectiva budista.

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En el universo existen varias leyes que rigen todo cuanto existe, una de ellas es la dualidad o polaridad. Esta ley se manifiesta en todos los seres y acontecimientos, y ha sido explicada en varias culturas de diferentes maneras pero con el mismo fondo.

Está expresada como una de las leyes Universales del Kybalión, también es el principio del Ying y el Yang, el cual promulga que no hay algo que sea totalmente negro o totalmente blanco, siempre lo frío tiene algo de calor y el calor tiene algo de frío, en la salud hay enfermedad y en la enfermedad hay salud, y en un determinado momento se pueden revertir estas condiciones. Por ello al juzgar estamos viendo solamente una parte del todo, solamente un grado.

Este principio de dualidad lo podemos observar aún más claro en el comportamiento humano pues al mismo tiempo que tenemos inmensas y abundantes virtudes podemos tener infinidad de defectos, de nosotros depende qué lado vamos a escoger para seguir el camino de nuestra vida.

En la siguiente historia que aparece en el libro “La culpa es de la Vaca 2” se puede ver un ejemplo de este comportamiento, si la historia es verídica, no lo sabemos, pero de acuerdo a la ley de dualidad cabría en el mar de posibilidades.

LA ÚLTIMA CENA

La obra titulada La última cena, de Leonardo Da Vinci, fue pintada en un período de siete años. Las imágenes que representan a los doce apóstoles y a Jesús al parecer fueron retratos de personas reales. Cuando se supo que Da Vinci pintaría esta obra,  cientos de jóvenes se presentaron ante él para ser seleccionados. La persona que sería el modelo para ser Cristo fue la primera en ser seleccionada.

Da Vinci buscaba un rostro que reflejara una personalidad inocente, pacífica y que a  la vez fuera bien parecido. Buscaba un rostro libre de los duros rasgos que deja la vida intranquila del pecado. Finalmente, después de algunos intentos, seleccionó a un joven de 19 años de edad como modelo para representar la figura de Jesús.

Casi durante seis meses Leonardo trabajó para pintar al personaje principal de esta formidable obra. Durante los siguientes seis años continuó su obra buscando personas que representarían a doce apóstoles, dejando para el final a aquel que representaría a Judas.

Por muchas otras semanas estuvo Leonardo buscando a un hombre con una expresión fría y dura. Un rostro marcado por la decepción, la traición, la hipocresía y el crimen. Un rostro que identificara a una persona que sin duda traicionaría a su mejor amigo.

Después de muchos fallidos intentos en la búsqueda de este modelo, llegó a oídos de Da Vinci que existía un hombre con esas características en el calabozo de Roma. Este hombre estaba sentenciado a muerte por haber llevado una vida llena de robos y asesinatos. Leonardo vio ante él a un hombre cuyo maltratado cabello largo caía sobre su rostro escondiendo unos ojos llenos de rencor, odio y ruina: al fin había encontrado a quien modelaría a Judas en su obra.

Gracias a un permiso de sus carceleros, el prisionero fue trasladado a Milán al estudio del maestro. Por varios meses este hombre se sentó silenciosamente frente a Leonardo mientas el artista continuaba con la ardua tarea de plasmar en su obra al personaje que había traicionado a Jesús. Cuando le dio la última pincelada a su obra, se dirigió a los guardias del prisionero y les dijo que se lo llevaran.

Cuando salían del recinto, el prisionero se soltó de los guardias y corrió hacia Leonardo Da Vinci gritándole:

-¡Da Vinci! ¡Obsérvame! ¿No reconoces quién soy?

Leonardo Da Vinci lo estudió cuidadosamente y le respondió:

-Nunca te había visto en mi vida hasta aquella tarde en el calabozo de Roma.

El prisionero levantó los ojos al cielo, cayó de rodillas y gritó desesperadamente:

-Leonardo Da Vinci, ¡Mírame nuevamente: yo soy aquel joven cuyo rostro escogiste para representar a Cristo hace siete años…!

Para ver el mundo en un grano de arena,

Y el Cielo en una flor silvestre,

Abarca el infinito en la palma de tu mano

Y la eternidad en una hora.

William Blake