“Es importante tener un sentido de seguridad, la sensación de estar preparado, el conocimiento pleno de que, venga lo que venga, podrás enfrentarte a ello, manejarlo … e incluso disfrutar haciéndolo”.

“También es una buena enseñanza encontrarte frente a una situación que no puedes manejar y, al reflexionar sobre ello más tarde, darte cuenta de que esa enseñanza te resultó útil en muchas, muchas formas distintas. Te permitió medir tus fuerzas”.

“También te permitió descubrir áreas en las que necesitabas emplear más a fondo la seguridad en ti mismo, sacar más de tu potencial interior…Reaccionar ante lo bueno y lo malo y manejar ambas cosas adecuadamente: ahí es donde reside el verdadero gozo de vivir”.

Palabras del psiquiatra Milton H. Erickson

Cultiva la confianza en ti mismo.

Tu eres capaz de muchísimo más de lo que imaginas

No eres omnipotente como Dios.

Pero con tu esfuerzo razonable lograras cosas muy difíciles.

Afronta los problemas con serenidad y con sensatez, esperando, en toda ocasión resultados a tu favor

Si una estrategia no te produce efectos favorables, ensaya, pacientemente, otra táctica.

Lo que no logres hoy, quizás mañana lo alcanzarás.

Tu puedes si crees que puedes.

Tu puedes desarrollar cualquier esquema mental que desees, si lo quieres con fuerza y lo cultivas con asiduidad.

Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.

Hellen Keller

A veces cuando nos encontramos turbados por las preocupaciones nos bloqueamos de pensar y pensar y nos vamos sesgando viendo solamente una salida, un punto de vista.

Perdemos la capacidad de ver más allá, de ver precisamente esa nueva forma que hace la diferencia y nos saca del apuro. Para cuando estemos con este sentimiento de bloqueo y no encontramos una respuesta es interesante soltar, entregar, mirar sólo el momento presente sin angustiarnos por más y dejar que fluyan las cosas confiando en la Luz interior,  la sabiduría de la Fuerza que mueve todo en el universo.

En el libro “Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida”  el autor Dale Carnegie nos comparte una oración que nos ayuda en este propósito. Aquí la comparto:

Conduce, amable Luz…

Mi guía tú serás,

que lo distante no quiero ver:

un paso me es bastante

La diferencia entre la mediocridad y la excelencia radica en aquellas pequeñas cosas a las que no queremos  darle la importancia que la tienen.

Al dejarte llevar por el corre corre de la vida cotidiana a veces podemos actuar en automático y no darnos cuenta del sentido real de nuestras obras o de lo que decimos repetitivamente.

Hablamos y no nos damos cuenta del significado de nuestras palabras, por ejemplo según la Real Academia de la lengua Española “saludar es Dirigir a alguien, al encontrarlo o despedirse de él, palabras corteses, interesándose por su salud o deseándosela, diciendo adiós, hola, etc”. Lo que podríamos traducir en una transmisión de buena onda o buena energía, transmitir buenos deseos. Si tan sólo meditáramos en ello y lo adoptáramos tomando consciencia cada vez que saludamos, muchas diferencias y malestares se sanarían pues estaríamos concentrados con todos nuestros sentidos y nuestra energía enviando esos buenos deseos a la persona que nos encontramos y al mismo tiempo recibiéndolos de vuelta. Sería un mundo de buenos deseos.

Desde mucho tiempo atrás San Francisco de Asís hacía referencia de esto a sus seguidores con respecto a su saludo “Que la paz sea contigo” diciendo:
“Que la paz que anunciáis de palabra, la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones Que ninguno se vea provocado por vosotros a ira o escándalo, sino que por vuestra mansedumbre todos sean inducidos a la paz, a la benignidad y a la concordia. Pues para esto hemos sido llamados: para curar a los heridos, para vendar a los fracturados y para corregir a los equivocados.” (3Comp 58).

Aquí relacionamos el significado de saludos en diferentes culturas que nos muestran que no importa el lugar del planeta en el que te encuentres, siempre hay esa intención de buenos deseos y buena vibra con los que te rodean.

Saludo maya :
In lak’ ech: yo soy otro tu
A lo que respondían: Hala ken: tú eres otro yo

Saludo Inca:
Ama sua, ama lluclla, ama quella que significa “no robes, no mientas, no seas perezoso”

Saludo Hebreo:
Shalom significa Hola Adios y paz

Saludo Maorí(Nueva Zelanda):
Kia Ora significa literalmente «que tengas salud» o «que estés bien»

Saludo Antiguos Hawaiianos, los Kahuna:
Aloha”: La traducción literal de Aloha es: «Aliento de Vida» o «Esencia»«Reconozco en tu interior la misma esencia que reside en mí, y me ofrezco a ti».

Saludo Zulu sudafricano:
Sawabona: (Africano) : Yo te Respeto, yo te valoro y tú eres importante para mí
Respuesta: Shikoba: Entonces, yo existo para tí

Saludo Islámico Egipto:
As-salaam-alaykum: Que la paz sea contigo

Saludo de India y Asia del Sur:
Námaste Se usa en varias tradiciones budistas así como en numerosas culturas en Asia, para saludar, despedirse, pedir, dar gracias, mostrar respeto o veneración y para rezar. Normalmente se acompaña por una inclinación ligera de la cabeza hecha con las palmas abiertas y unidas entre sí, ante el pecho, en posición de oración.

Namaste Significa “Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno”.

Una forma de practicar la auto-sanación es imaginar los órganos internos dentro de nosotros con una sonrisa amplia y alegre.

Es una manera de estimular a nuestras células para que se encuentren mejor. Nosotros mismos al imaginar este nuevo estado en los órganos estamos logrando dar un dosis de positivismo a nuestro interior, logrando como consecuencia elevar nuestro nivel interior tanto físico como mental.

Por ejemplo si uno se encuentra con depresión podemos imaginarnos la zona de los pulmones y corazón con una gran sonrisa.

Si uno tiene dolor de cabeza, nos imaginamos nuestro cerebro con una gran sonrisa que nos ayudará a quitar el fruncido del entrecejo y así actuaremos en cada órgano que necesitemos activar positivamente.

Esta película trata de un deportista olímpico que se especializa en los aros y está obsesionado con ganar a toda costa en los próximos juegos olímpicos. Pero interiormente esta lleno de dudas, entonces encuentra un ser que lo guía por su camino de descubrimiento de su yo interior y de las cosas que realmente importan en la vida.

La película es super recomendada y nos deja varias enseñanzas de vida, entre ellas las siguientes:

1. No hay momentos ordinarios, cada momento que ocurre en tu vida es un momento extraordinario.

2. Nunca serás mejor o peor que nadie. No hay que compararse con los demás.

3. El problema de toda adicción esta en el hábito, el no ser consciente de tus elecciones y no tomar responsabilidad de las mismas.

4.  Lo triste de la muerte, no es la muerte en sí, sino que muchas personas pasan por la vida sin haberla realmente vivido.

5. Un guerrero, se disculpa por sus acciones pasadas, no renuncia a lo que ama, encuentra el amor en lo que hace, sin importarle el reconocimiento y actúa!  no reacciona.

7. Si no obtienes lo que quieres, sufres. Si lo obtienes también sufres porque temes perderlo.

8. Cuando aceptas que no puedes controlar lo que te pasa, te liberas.

9. Saca la basura de tu mente, la  basura es todo aquel pensamiento que te distrae de lo que realmente importa: Hay que vivir en el aquí y en el ahora.

10. Hay tres reglas en la vida para alcanzar la felicidad (Paradoja, humor y cambio):

  • Paradoja: la vida es un misterio, por lo que no te agotes intentando entenderla
  • Humor: ríete de ti
  • Cambio: nada permanece inmutable

11. Finalmente, lo importantes es el camino recorrido “el viaje” es lo que nos da felicidad, no el destino.

Encuentra un lugar donde puedas estar solo y tranquilo. Puedes sentarte con las piernas cruzadas en el suelo si es posible, o en una silla. Siéntate con la espalda recta. Realiza algunas respiraciones profundas y tranquilas luego relaja tu cuerpo. Dirige la atención a tu cuerpo y relaja cada músculo y parte de él.

Practica durante unos 10 minutos, y después de unas semanas de entrenamiento, aumenta el tiempo a 15 minutos. Comienza con el primer ejercicio, practicando todos los días, hasta que puedas hacerlo sin ningún tipo de distracciones u olvidos, y sin pensar en nada más, al menos durante tres minutos seguidos. Cada vez que te distraigas,  vuelve a empezar, hasta que pasen los 10 o 15 minutos destinados para la práctica. Debes ser honesto contigo y proceder al siguiente ejercicio, sólo después de estar convencido de que has practicado correctamente y con plena concentración.

Ejercicio 1:

Toma un libro y cuenta las palabras en cualquier párrafo. Cuenta de nuevo para asegurarte de que has contado correctamente. Comienza con un párrafo y cuando llega a ser más fácil, cuenta las palabras en una página entera. Realiza el recuento mental y sólo con los ojos, sin señalar con tu dedo en cada palabra.

Ejercicio 2:

Cuenta hacia atrás en tu mente, de un cien a uno.

Ejercicio 3:

Cuenta en tu mente de un cien a uno, saltando cada tres números, osea 100, 97, 94, etc

Ejercicio 4:

Elije una palabra inspiradora, o un sonido simple, y repítelo en silencio en tu mente durante cinco minutos. Cuando tu mente pueda concentrarse con mayor facilidad, trata de llegar a los diez minutos de concentración ininterrumpida.

Ejercicio 5:

Toma una fruta, puede ser una manzana, naranja o cualquier otra fruta, y sostenla en tus manos. Examina la fruta de todos sus lados, manteniendo toda tu atención centrada en ella. Si te llegan pensamientos irrelevantes asociados que puedan surgir, como por ejemplo sobre la tienda donde la compraste, cómo y dónde se cultiva, su valor nutritivo ignóralos con calma pues no estás interesado en ellos. Sólo observa la fruta, concentra tu atención en ella sin pensar en nada más, y examina su forma, olor,  sabor y la sensación que da al tocarla.

Ejercicio 6:

Esto es lo mismo que el ejercicio número 5, sólo que esta vez visualiza la fruta en lugar de mirarla. Dale un vistazo a la fruta y examínala  durante unos 2 minutos, al igual que en el ejercicio número 5. Luego cierra los ojos y trata de ver, oler, gustar y tocar el fruto de tu imaginación. Trata de ver la imagen clara y bien definida. Si la imagen se vuelve borrosa, abre los ojos, mira la fruta por un tiempo corto, y luego cierra los ojos y continúa con el ejercicio.

 El secreto del éxito es la práctica constante. Cuanto más tiempo le dedicas a los ejercicios más rápido el éxito llega. Vamos poco a poco, diez minutos al principio y con el tiempo a medida que adquieras la capacidad de concentración, dale más tiempo. Cuando veas que  tienes éxito, podrás disfrutar los ejercicios, y con el tiempo se convertirán en un hábito. Serás capaz de concentrar tu atención fácilmente y sin esfuerzo en todo lo que quieras.

La felicidad no está en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Solo se la puede encontrar en los momentos. “Hoy es el mañana de ayer”

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, en Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.

El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

¿Dónde están sus muebles? – preguntó el turista.

Y el sabio, rápidamente, también preguntó: -¿Y donde están los suyos…?

¿Los míos? – se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!

Yo también… – concluyó el sabio.

“La vida en la tierra es solamente temporal… Sin embargo algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices.”

“El valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.”