En muchas ocasiones deseamos algo con tanta fuerza que luchamos por ello de modo frenético, para luego de haberlo conseguido, sentirnos cansados y aquello por lo que luchamos pierde su importancia inicial, la relevancia que le habíamos dado.

Así pues, forzar las cosas nunca lleva a buen puerto, pero visualizar lo que deseas, te puede ayudar a fijar un rumbo. Lo cual es muy diferente.

Permanecer atentos a los mensajes que nos da la vida, nos indica por donde es el camino a seguir, eso es realmente lo que significa fluir. Las cosas llegan en su momento, en el momento adecuado no cuando nuestro ego lo desea.

Por esto, cuando nos tomamos el tiempo para reflexionar y logramos visualizar hacia dónde queremos ir, estaremos listos para tomar buenas decisiones que incidan positivamente en nuestro futuro.

Luchar se convierte en algo innecesario, ya que si luchas estás en contra de la corriente, y no estás escuchando lo que la vida te está diciendo, de que “por ahí no va la cosa“. En su lugar si te detienes un momento y dejas que la situación fluya, la observas libre de juicios, seguramente sacarás una muy buena enseñanza de ello y podrás dar el siguiente paso en tu vida.

Ojo, Fluir no quiere decir no hacer nada al respecto, sino dejar que las cosas que tengan que pasar, simplemente pasen sin aferrarnos a resultados, ni expectativas preconcebidas. Todo toma su rumbo: en ti está el acomodarte a la situación y fluir con ella, o luchar y desgastarte en cosas que no puedes cambiar ya que no tiene sentido el tratar de controlarlas.

Como el agua toma la forma del recipiente que la contiene, así la mente adopta la forma del objeto que la contempla.

B.K.S. Iyengar

En lo que enfoquemos nuestra mente, eso es lo que veremos en nuestra vida. Si nos enfocamos en rumiar problemas del pasado, allí nos quedaremos y no podremos ver lo que nos muestra la vida en el momento presente.

Así mismo si pensamos en miedos por lo que pudiera pasar en un futuro, más fácilmente eso que tanto tememos es lo mismo  que atraeremos a nuestra vida.

Hay que estar vigilantes de nuestros pensamientos y cada vez que aparezca alguno que indique lo que no queremos para nuestra vida, debemos contrarrestarlo trayendo a la mente otro pensamiento que nos enfoque en que  sí realmente queremos que aparezca.

Esto se consigue entrenándonos con la ayuda de la meditación diaria.

En un pequeño pueblo, en el valle, vivía un hombre que siempre estaba feliz, amable y bien dispuesto para todos los que conocía. Siempre sonreía, y tenía palabras amables y alentadoras que decir, cada vez que era necesario. Todos los que lo conocían, se sentían mejor, más felices y eufóricos. La gente sabía que podía contar con él, y lo consideraba un gran amigo.
Uno de los habitantes de la aldea tenía curiosidad por saber cuál era su secreto, y cómo siempre podría ser tan amable y servicial. Se preguntó, ¿cómo es que él no tenía ningún rencor hacia nadie, y siempre estaba feliz.

Una vez, al encontrarse con él en la calle le preguntó: “La mayoría de la gente es egoísta e insatisfecha.  No sonríen tan a menudo como tú lo haces, tampoco son tan útiles y serviciales como tú ¿Cómo puedes mantenerte así..?”

El hombre sonrió y le contestó: “Cuando uno hace la paz consigo mismo, puede estar en paz con el resto del mundo. Si puedes reconocer el espíritu en sí mismo, puedes  reconocer el espíritu de cada uno, y luego lo encuentras natural para ser amable y bien dispuesto para todo. Si tus pensamientos están bajo tu control, puedes llegar a ser fuerte y firme. La personalidad es como un robot programado para hacer ciertas tareas. Tus hábitos y pensamientos son las herramientas y programas que controlan tu personalidad. Hazte libre de ser programado, y luego el bien interior y la felicidad que residen dentro de ti serán revelados. ”

“Pero un montón de trabajo es necesario. Los buenos hábitos deben ser desarrollados. La capacidad de concentración y de controlar los pensamientos tiene que ser fortalecida. El trabajo es difícil e interminable. Hay muchos muros que deben ser escalados. Es una tarea ardua “. Lamentó el aldeano.

“No pienses en las dificultades, pues lo que pienses es lo que vas a ver y experimentar. Sólo aquieta tus sentimientos y pensamientos, y trata de mantenerte en  paz. Sólo trata de mantener la calma .y no te dejes abrumar por la corriente de tus pensamientos. ”

“¿Eso es todo?” -Preguntó el campesino.

“Trata de ver tus pensamientos cómo vienen y van. Permanece en silencio en el presente. Los momentos de paz serán breves al principio, pero con el tiempo se harán más largos. Esta paz es también la fuerza, el poder, la bondad y amor al tiempo. Te darás cuenta de que eres uno con la corriente universal, y esto te llevará a actuar desde una dimensión diferente (punto de vista, la conciencia, no del egoísmo) ”

“Muchas gracias por sus consejos y explicaciones”, dijo el aldeano, y se fue feliz y satisfecho.

Pax(latín), शािन्‍त śāntiḥ(sánscrito), frieden(alemán), vrede(africano), paix(francés), peace(inglés),  pace(italiano),shalom(hebreo), mír(checo), paco(esperanto),amani(suajili),pace(rumano), paz(portugués),平和(japonés),мир(ruso)

No importa en qué idioma lo pronuncies, lo importante es que la lleves siempre presente en tu interior equilibrando y fortaleciendo tu mente y espíritu y permitiendo abrir tu ser siempre a la comprensión para mantenerte firme y feliz ante la ansiedad y tormentas externas.
Y que esa paz interior haga eco y reflejo en tu exterior y se replique a tu alrededor en todos los seres que te rodean y siga siendo multiplicada una y otra vez

 


Hablar de adicción no es solo tratar temas alrededor del alcohol, nicotina o heroína. Según lo explica el doctor Mark Griffiths, experto en adicciones de la Universidad de Nottingham Trent, es posible hacernos adictos a casi cualquier cosa.

“Durante los últimos 25 años he estado estudiando los juegos de azar y creo apasionadamente que estos juegos en su forma más extrema son tan adictivos como cualquier droga”, dice Griffiths.

El costo social y de salud de los problemas de juego es enorme y tiene mucho en común con las adicciones más tradicionales; como los cambios en el estado de ánimo, problemas de relación, absentismo laboral, violencia doméstica y bancarrota.

Los efectos en la salud, para los jugadores y sus parejas, incluyen ansiedad y depresión, insomnio, trastornos intestinales, migraña, problemas vinculados al estrés, malestares estomacales y pensamientos suicidas.

Si las conductas como el juego de azar pueden convertirse en una adicción genuina, en teoría tampoco hay razón que impida que algunas personas se conviertan en adictos genuinos a actividades como los videojuegos, el trabajo o el ejercicio.

La investigación sobre jugadores patológicos muestra que estas personas, cuando se ven sometidas a abstinencia de juego, presentan al menos un efecto secundario físico, que puede ser insomnio, dolor de cabeza, pérdida de apetito, debilidad física, palpitaciones, dolor muscular, dificultad para respirar y escalofrío.

De hecho, comparados con los adictos a drogas, los jugadores patológicos parecen experimentar más efectos físicos por abstinencia cuando intentan dejar su conducta.

Quizás en estos momentos te estás preguntando ¿Cómo hago para salir adelante? ¿Cómo puedo hacer que esto funcione? ¿Qué puedo hacer para cambiar la situación

El problema más grande que se presenta en la vida de la mayoría de las personas que buscan superarse y alcanzar el éxito, es la falta de confianza en si mismas. La confianza en uno mismo es la base para tener una buena autoestima, la cual es un factor importante para tener éxito y felicidad en la vida. Así lo dice el escritor, filósofo y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson.

Se trata de una cadena en la cual cada eslabón esta conectado con el otro, es decir que si tu no tienes la suficiente confianza en ti misma, tu autoestima tampoco será buena y como consecuencia no tendrás éxito ni felicidad en tu vida. Se puede decir, entonces, que la mejor guía que existe para ayudarte a alcanzar el éxito es sin lugar a dudas la confianza en ti misma, pues esta no es una cualidad innata sino una actitud que se puede cultivar.

En Busca de la Felicidad es una película protagonizada por Will Smith; en esta cinta el actor interpreta a un hombre llamado Chris Gardner, de clase social media-baja, el cual tuvo que superar una enorme quiebra además de la ruptura de su familia, ya que debido a la situación económica vivida es abandonado por su esposa quedando, éste, a cargo del único hijo de la pareja.

Aquí queda claro el poder que tiene el hecho de aprender a tener confianza en sí mismo; es justamente esta actitud la que lleva a Chris Gardner alcanzar su sueño.

Si sientes que eres una persona que no tiene confianza en sí misma, debes intentar ser consciente de que posees una identidad plena, esto quiere decir que es necesario que tengas una idea clara de quién eres en realidad, ya que al descubrirte como una persona única, especial, con sus pasiones, su carácter, su sensibilidad, sus gustos, sus errores y aciertos, estarás empezando, paso a paso, a adquirir la confianza en ti misma que crees haber perdido.

Por lo tanto, intenta redescubrirte, analiza cuales son tus puntos fuertes, tus capacidades, tus talentos, habilidades y logros; no dudes en hacer una lista con todas estas cualidades en un papel en blanco, esto te ayudará a asimilar mejor los aspectos de tu persona; luego asegúrate de que esta lista se encuentre siempre a tu alcance para que cada ves que te sientas de malos ánimos, triste, decepcionada o tengas miedo para afrontar un cambio en tu vida, la tomes y puedas léela nuevamente.

Dentro de los direfentes estelos de liderazgo, tenemos los siguientes:

Estilo Directivo es aquel en el que el líder no solicita la opinión de sus subordinados y da instrucciones detalladas de cómo, cuándo y dónde deben llevar a cabo una tarea para luego examinar muy de cerca su ejecución.

Estilo Participativo es aquel en el que los líderes piden a los subordinados su opinión, información y recomendaciones, pero son ellos quienes toman la decisión final sobre lo que se debe hacer.

Estilo Delegativo conlleva ceder a los subordinados la autoridad necesaria para resolver problemas y tomar decisiones sin antes pedir permiso al líder.

Estilo Transformacional este líder “transforma” a los subordinados retándolos a elevarse por encima de sus necesidades e intereses inmediatos, hace hincapié en el crecimiento individual de sus colaboradores. Posee la habilidad de conectar los problemas de su entorno actual con una visión decisiva del futuro y se convierte en agente de cambio.

Estilo Transaccional este tipo de líder utiliza técnicas como la demotivar a los subordinados a trabajar ofreciendo recompensas o amenazando con castigos. Este tipo de líder únicamente consigue el compromiso de sus subordinados a corto plazo y hace que la gente tema tomar riesgos e innovar.

Estilo Estratégico, este líder ofrece la dirección e inspiración necesaria para crear una misión, visión y estrategias, que lleven alcanzar los objetivos. Dicho liderazgo está relacionado con la administración estratégica que fomenta la competitividad en las organizaciones. De esta manera el líder dentro de la organización debe tener un alto conocimiento de ella que le permita identificar sus fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades.

Estilo de apoyo se desempeña basándose en valores como: El trabajo en equipo, la descentralización en la toma de decisiones, la igualdad entre él y sus seguidores y el uso de un sistema de compensación del desempeño real de cada seguidor. Un buen líder de brindar seguridad a los seguidores para que tomen decisiones y tengan control sobre su trabajo.

Estilo de servicio, este líder transciende el interés personal para enfocarse en las necesidades de los seguidores e impulsarlos en el crecimiento profesional y emocional. Este líder se guía por los principios de: Impulsar a los seguidores para que reconozcan su fuerza espiritual y potencialidades, para esto el líder debe ser empatito hacia ellos; ganarse y mantener la confianza de los otros; tomar decisiones que vayan en beneficio del grupo; y escuchar activamente las opiniones y problemas de los seguidores.


  1. Templanza. “Comer sin llegar a la saciedad; beber sin llegar a la exaltación”.
  2. Silencio. “Hablar únicamente de aquello que pueda benficiar a los demás o a nosotros mismos; evitar las conversaciones triviales”.
  3. Orden. “Asignar a todas las cosas su lugar; dedicar a cada parte del negocio su propio tiempo”.
  4. Resolución. “Resolverse a desempeñar lo que se debe hacer; desempeñar sin fallar aquello que se ha resuelto hacer”.
  5. Frugalidad. “No hacer gasto alguno si no es para bien propio o de los demás; es decir no desperdiciar dinero alguno”.
  6. Laboriosidad. “No perder el tiempo; estar siempre dedicado a algo útil; evitar todas las acciones innecesarias”.
  7. Sinceridad. “No recurrir a engaño nocivo alguno; pensar con inocencia y justicia, y si se habla, hacerlo de acuerdo con esto”.
  8. Justicia. “No hacer mal a persona alguna mediante daño u omitiendo los beneficios que son nuestra obligación”.
  9. Moderación. “Evitar los extremos; abstenerse de resentir los daños hasta donde se crea que lo merecen”.
  10. Pulcritud. “No tolerar la falta de higiene en el cuerpo, la ropa o la habitación”.
  11. Tranquilidad. “No alterarse por menudencias, ni por accidentes comunes o inevitables”.
  12. Castidad. “Practicar el acto carnal pocas veces si no es por motivos de salud o para tener descendencia; nunca por torpeza, debilidad o en perjuicio de la propia paz y reputación o la de los demás”.
  13. Humildad. “Imitar a Jesús y a Sócrates”.

Proactivo, es un requisito casi universal hoy por hoy, pero ¿Que es ser proactivo?

Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco, en su libro Man’s Search for Meaning (el hombre en busca de sentido, 1946, utiliza el termino por primera vez. Años después el concepto se extiende gracias al best-seller “Los siete hábitos de las personas altamente efectivas” de Stephen R. Covey.

El término hace referencia a una actitud de caracter activo, donde el sujeto asume un control de aquello que todavia no secede. Ser proactivo refiere a ser precavido, actuar en funcion de probabilidades, es tomar un cierto control sobre los apremios caoticos que nos podría imponer el medio en el que el sujeto se encuentra.

La contraposicion al ser proactivo es el ser reactivo, aquel que despliega sus habilidades y trata de controlar los avatares situacionales en el momento que ocurren sin haber desarrollado una plan previo. El sujeto reactivo responde a la par con el estimulo-respuesta, a diferencia del proactivo que asume una posición reflexiva de acuerdo a multiples relaciones posibles de causa-efecto.

A cualquier edad puede aprender por sí mismo. No hay motivo entonces para dejar el proceso de aprendizaje, si disfrutas de aprender, no dejes de hacerlo si tienes determinada edad.

Las personas no dejan de hacer cosas que le gustan sólo porque llegan a determinada edad. No dejas de jugar tenis por el hecho de tener 40  o más años. No dejas de tener sexo porque tienes 40. Simplemente, lo siguen haciendo hasta cuando puedan porque lo disfrutan. Y el aprendizaje debe funcionar de la misma manera.

Haz posible que disfruten el aprendizaje y ellos lo continuarán haciendo. Es una visión de futuro de Isaac Asimov, dada en 1988, con gran genialidad y claridad, en donde nos habla del impacto que hoy tiene la Internet en la educación y en nuestras vidas. Esta entrevista fue realizada por Bill Moyers para su programa televisivo “El Mundo de las Ideas”.

En palabras de Asimov:

“A través de las máquinas, por primera vez, seremos capaces de tener una relación ‘uno a uno’ entre la fuente de información y la información del consumidor. Ahora hay una posibilidad de una relación “uno a uno” para muchos. Todo el mundo puede tener un maestro y acceso a los conocimientos acumulados de la humanidad.”