Claves para mantener feliz a tu pareja

No hay ingredientes especiales para que una pareja no discuta. Eso es imposible. Lo que si se puede lograr es construir una gran atmósfera para alimentar el amor y la tolerancia. Téngalos en cuenta.

No hay lugar para interrogantes. Tratar a la otra persona como si siempre estuviera escondiendo algo, demuestra inseguridad y desconfianza de tu parte. Usted es su pareja, no su padre o su madre y estar controlando su tiempo y todo lo que hace no hará que seas su confidente.

Hay que atreverse para hablar de todo. No siempre ser arriesgados es sinónimo de darlo todo en la cama. Los hombres quieren a una mujer segura de sí misma, de sus sentimientos y de su capacidad de amar. Eso los hace sentirse queridos, apreciados y valorados. Un “te amo” se demuestra y se expresa sin temores cuando se siente.

Sexo y amor. El sexo sí importa sin que tenga que ser una prioridad. La cama no se puede convertir en el sitio donde se resuelven los conflictos. Una conexión física, química sexual, una intimidad sentimental y corporal son los ingredientes principales para que al amor y la atracción se mantengan vivos.

Basta de amenazas. Darle un ultimátum cada vez que hay un mal entendido o una discusión, no es una forma adecuada de retenerlo. De hecho, esa no es la idea en una relación. Unos hacen exigencias de más cuando el tema del compromiso sale a colación, otras para chantajearlos.

El físico no es primordial. Nadie puede negar que a ellos les gusta que te pongas un vestidito sexy, que compres lencería especial para una noche romántica o que cuando salgan a una fiesta deslumbres por tu belleza y elegancia. Pero si hay una cosa que les molesta es una mujer preocupada por su aspecto las 24 horas del día.