El niño que veía sin los ojos

Algunos lo llamaban el niño murciélago, Ben Underwood fue diagnosticado con cáncer retiniano a la temprana edad de dos años y, por dicha causa, le tuvieron que ser extirpados ambos ojos cuando tenía solo tres años.

Sin embargo, Ben desarrollo la eco-localización a la edad de cinco años, con la ayuda de Daniel Kish, quien le mostró cómo usaba el golpeteo de su bastón para orientarse. La ecolocalización es el mismo método que utilizan los delfines y los murciélagos para orientarse, una especie de sonar.

De este modo Ben es capaz de usar la eco-localizacion para ver sin ojos. De la misma manera que ven los delfines, los murciélagos o los submarinos con su sonar.
Para poder “ver”, Ben producía pequeños chasquidos con su lengua y se volvió tan hábil que conseguía correr, jugar basketball, andar en patineta, esquiar e incluso jugar videojuegos.

Ben murió el 19 de enero del 2009, a los 16 años, a causa de la misma enfermedad que le quitó la vista. Pero su ceguera no le impidió llevar una buena calidad de vida.

Otro caso interesante de eco-localización (y el más antiguo del que se tiene noticia) es el de James Holman (1786-1857), quien fue un viajero imparable y que usaba el sonido de su bastón para orientarse mientras daba la vuelta al mundo.

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Enlace: http://www.benunderwood.com/