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Los seres humanos somos una pequeña parte de un gran organismo vivo llamado planeta tierra.

Así mismo como nuestro cuerpo, que está formado de pequeñas células y microorganismos que juntos forman nuestro físico.

Para dejar de ser células cancerosas que enferman poco a poco nuestro planeta debemos tratar de que nuestro impacto de estadía en él sea lo menos agresivo posible, para ello podemos aplicar la ley universal de cero desperdicio y realizar algunos cambios concretos en nuestras acciones como los siguientes:

  1. Evitar comprar agua en botellas que se desechan una y otra vez.  Es mejor utilizar termos o contenedores portátiles de agua que puedas reutilizar. Compra garrafones reciclables.
  2. Evitar las bolsas de plástico  del supermercado,  utiliza las bolsas reutilizables que se adquieren ya en la mayoría de las tiendas  para cargar los enseres.
  3. Reutilizar los envases y comprar repuestos. Ahora es mucho más fácil encontrar productos con envases reutilizables que  ofrecen repuestos contenidos en materiales que se degradan con mayor facilidad.
  4. No usar el automóvil para recorrer distancias cortas. Además de hacer  bien a la naturaleza, caminar y andar en bicicleta contribuyen a mejorar la salud y rendimiento físico.

Si aún te parece exagerado y no te convences, es bueno saber cuánto el tiempo que tarda la basura que generas en descomponerse:

  • Una cáscara de banano tarda entre 2 y10 días y una cáscara de naranja puede tardar hasta 6 meses.
  • El periódico se descompone en un lapso de 2 a 4 semanas.
  • Las bolsas de papel se degradan en un tiempo de 2 a 5 meses.
  • Las colillas de cigarro tardan en descomponerse hasta 12 años.
  • Los zapatos de cuero se degradan en 40 años.
  • Las bolsas de plástico se descomponen en condiciones favorables en 15 años, sin embargo pueden tardar hasta 1000 años.
  • Las latas de aluminio se degradan en un lapso de 80 a 200 años.
  • Las toallas sanitarias y pañales desechables tardan para degradarse entre 500 a 800 años.
  • Las botellas de vidrio pueden tardar hasta 1, 000,000 de años.

Afortunadamente siempre tenemos opciones de elegir y teniendo conocimiento se puede tomar una mejor decisión.

 

Les comparto un video que me ha encantado sobre  transformación y superación.  Juan Anton era adicto al cigarrillo, hasta que se dio cuenta de que  la misma cantidad de dinero que él invertía en sus cigarrillos lo recibía otra persona como su salario diario.

Este increíble valenciano nos muestra una forma muy productiva de manejar las adicciones. Empezó a ahorrar este  dinero y tiempo que se gastaba en su adicción y lo canalizó mejor construyendo un bosque de alimentos que actualmente le da de comer a su familia, nietos, amigos y ahora incluso ayuda a una familia de nueve integrantes del Congo en África a construir un proyecto de bosque de alimentos para que se sostengan también.

Todo lo cultiva de manera orgánica y cuida su salud de manera totalmente natural también (ajo como antibiótico, agua de mar para limpiar su garganta, hace su propio licor de naranja, hace ejercicio corriendo dia de por medio), lo que le da autosuficiencia.

Empezó a hacer esto a los 58 años y ahora tiene setenta y tantos y según dice: «El tiempo no es oro El tiempo es vida«. Y mientras tengamos vida tenemos el poder de decidir qué queremos  hacer, nunca es tarde para comenzar.

Cuando muera Juan Anton,   dejará los árboles que ha sembrado en su ciudad, en África y seguirá sosteniendo a dos familias y  ¿nosotros cuántos árboles sembraremos?

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Érase una vez, seis hombres ciegos en una aldea. Un día, un aldeano les dijo: «Hoy en el pueblo ha llegado un elefante”

Los hombres ciegos no tenían ni idea de lo que era un elefante. Entonces decidieron ir a conocerlo a pesar de que no serían capaces de verlo, podrían sentirlo de todos modos.

Todos ellos fueron a donde estaba el elefante y lo rodearon. Cada uno de ellos tocó al elefante en una parte diferente.

-«El elefante es un pilar», dijo el primer hombre que tocó la pierna.

-«Oh, no, ¡es como una soga!», dijo el segundo hombre que tocó la cola.

-«Oh, no, ¡es como una gruesa rama de un árbol!», dijo el tercer hombre que tocó la trompa del elefante.

-«Es como un ventilador de mano grande», dijo el cuarto hombre que tocó la oreja del elefante.

-«Es como una pared enorme», dijo el quinto hombre que tocó el vientre del elefante.

-«Es como un tubo sólido», dijo el sexto hombre que tocó el colmillo del elefante.

Pronto comenzaron a discutir sobre el elefante y cada uno de ellos insistió en que él tenía la razón.

Un hombre sabio pasaba por allí y vio esto. Se detuvo y les preguntó: -«¿Cuál es el problema?»

Ellos dijeron: -«No podemos estar de acuerdo en cómo y qué es un elefante.»

Cada uno de ellos le dijo al hombre sabio lo que pensaba que era el elefante.

El hombre sabio tranquilamente les explicó:

-«Todos ustedes están en lo cierto. La razón por la que cada uno de ustedes está diciendo diferentes cosas es que cada uno de ustedes tocó una parte diferente del elefante. Por lo tanto el elefante tiene todas las características que mencionaron.»

La moraleja de la historia es que puede haber algo de verdad en lo que dice alguien.  Cada quien, de acuerdo a su experiencia y perspectiva tiene su propia verdad así no estemos de acuerdo.  En vez de gastar el tiempo en discusiones vanas podemos entender que tal vez la otra persona tiene “sus razones”.

Cuento Jainista

 

Si dejas escapar el presente leyendo estas líneas, ten en cuenta que tan pronto como las acabes será demasiado tarde. Habrás perdido el tiempo. Actúa, muévete: Enfréntate al futuro asumiendo los posibles riesgos que conlleva: No vivirás para siempre. Cada minuto puede ser el último.

Ric Elias tenía un asiento en primera fila en el vuelo 1549, el avión que hizo un aterrizaje forzoso en el río Hudson en Nueva York en enero de 2009. ¿Qué pasó por su mente mientras el siniestrado avión caía?

Si el sacrificio de tu vida personal es infructoso, deja de asumirlo y disfrútalo. 
En caso contrario: Plantéatelo.

«I choose to be happy»… Creo que ahí está la solución a todo. En nuestras manos está elegir lo que queremos

Hay mucha gente que prefiere tener razón antes que ser feliz…

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Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso de agua y preguntó al auditorio:

– ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso de agua?

Las respuestas del público variaron entre 20 y 500 gramos. Entonces el conferencista comentó:

– No, eso depende. No es un asunto de peso sino de tiempo. En verdad poco importa el peso absoluto. Lo que importa considerar es el tiempo que voy a sostenerlo. Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora me empezará a doler el brazo. Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Y es exactamente el mismo peso: pero mientras más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.

Y concluyó:

– Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo, más temprano o más tarde no seremos capaces de continuar: la carga se irá volviendo cada vez más y más pesada. Lo que tienes que hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente. Tienes que dejar la carga periódicamente: eso es reconfortante y te permite continuar de nuevo. Por lo tanto, antes de que regreses esta noche a tu casa deja afuera el peso de tus tensiones. No lo lleves a tu casa. Mañana podrás recogerlo otra vez, al salir.

¿Son las grandes tensiones sólo pequeñas cargas aumentadas por nuestro hábito de seguirlas cargando?

¿Puedes descargar tu tensión laboral antes de llegar a tu casa?

Los días en que estamos con la agenda a reventar y demasiadas tareas por cumplir  – una bandeja de entrada de correo desbordante, las reuniones, compromisos, trabajos por hacer – es fácil acabar saltando de una tarea a la siguiente, sin hacer ningún progreso real.

Cuando tienes mucho por hacer, es necesario un plan. Así lo puedes desarrollar:

  1. Haz una lista. Es imposible concentrarse cuando  estás pensando constantemente «No me puedo olvidar del correo electrónico para enviar a Pepito» o «Tengo que llamar a María, etc». Al empezar tu día escribe todo lo que hay que hacer hoy. No necesariamente una lista compleja y tampoco te preocupes por el orden de ejecución todavía, sino anota todo lo que debes hacer.
  2. Selecciona las Prioridades. Una vez realizada la lista, averigua qué es lo más importante que debes realizar en el día y qué se puede delegar o aplazar. Este es un filtro que te permitirá enfocarte y acortar la lista lo más que puedas.Luego ponle un orden de ejecución a cada tarea, podrías hacer primero las más importantes y que te demandan más tiempo o puedes preferir hacer pequeñas tareas fáciles que te den una sensación de empuje y de optimización de tiempo para realizar el resto.
    Puedes poner algún tipo de marca en tus primeras tareas, segundo y tercero(uno, dos y tres asteriscos o si prefieres números o colores)De esta manera,  puedes relajarte y seguir adelante con sus tareas en orden, sabiendo que estás actuando de manera eficiente, y que serás capaz de conseguir todas las cosas importantes por hacer.
  3. Resiste la tentación de realizar varias tareas. Por muy tentador que parezca tener tu correo electrónico abierto en una ventana mientras se responde a los tweets de otra y atender el teléfono a la vez… no lo hagas. No puedes concentrarte en varias cosas, todo al mismo tiempo porque terminas  haciendo tonterías u olvidando terminar parte de alguna tarea.Cada vez que te encuentras tratando de hacer frente a varias cosas a la vez, parar. Recuerda que trabajas con mayor eficacia cuando se completa la tarea A antes de pasar a la tarea B.
  4. Trabaja de forma constante, toma descansos. Ninguno de nosotros puede enfocar durante horas a la vez -, pero cuando estamos ocupados, a menudo lo intentamos. Esto sólo conduce a un ritmo más lento, errores y dilaciones. (Por ejemplo podrías decir que sólo vas a ver Facebook con rapidez a la espera de un archivo para descargar, y luego  terminas haciendo clic en los enlaces, dejar comentarios, enviar mensajes de feliz cumpleaños … y se te va el tiempo en el dichoso descanso, postergando lo demás)Para evitar este tipo de cosas, realiza descansos regulares.Trabaja y  para, por ejemplo, realizas un informe durante  45 minutos, luego tomas un descanso de 5 o 10 minutos para estirar las piernas y tomar un vaso de agua. Cuando sabes que tienes un descanso por venir,  es mucho más fácil mantener la concentración.

Esperemos que estos días agitados no los tengas muy a menudo pero si son una constante en tu vida busca maneras de hacer cambios y  aprende a manejar adecuadamente tu tiempo o también  puedes o hablar con tu jefe sobre tu carga de trabajo.

El octavo planeta estaba habitado por un nativo digital. Tenía un smartphone en la mano y no cesaba de tocarlo con los dedos.

-¡Buenos días! –dijo el principito.

-¡Buenos días! –respondió cortés mente el nativo, pero no alzó la mirada de su aparato. Las yemas de sus dedos no cesaban de posarse sobre la pantalla.

– ¿Qué haces? – preguntó el principito.

– Converso con mis amigos – contestó el nativo sin alzar la mirada.

– Pero estás solo. ¿Dónde están tus amigos?

– Por ahí… Por allá…- contestó el nativo.

– ¿Vamos a mirar un atardecer?

– No puedo – contestó el nativo. – Estoy conversando con mis amigos.

– Pero estás solo.

– No, algunas veces nos vemos en persona. Pero la mayor parte del tiempo nos comunicamos por aquí. Es mucho mejor, no tengo que ir a ningún lado y ellos tampoco.

– ¿Y de qué sirve tener amigos si casi nunca los ves?

– Me ahorra tiempo.

– ¿Tiempo para qué? – preguntó el principito.

– Para conversar con mis amigos.

«Tal vez no vale la pena tener amigos – pensó el principito – si uno siempre va a estar solo.»

Fuente: facebook.com

Hay momentos en la vida en donde no disfrutamos mucho de nuestra existencia, nos llenamos de stress y andamos como locos buscando el éxito o el reconocimiento de los demás por encima de todo, mientras nos olvidamos de la alegría de vivir.

Tal vez pasamos mucho tiempo tratando de construir un futuro mejor para nuestra familia, pensado todo en función de la parte económica y al final es muy poco el tiempo de calidad que terminamos compartiendo con ellos.

De hecho buscamos que esto suceda en un futuro anhelado y nos perdemos de esta vivencia en el presente. Aplazamos, el momento esperando condiciones ideales y tal vez estas nunca lleguen.

En pocas palabras nos buscamos un futuro ideal, perdiéndonos del momento presente.

¡Sacúdete ya! Empieza a disfrutar de la vida ahora, sal al campo, respira profundo, olvidate de los problemas, maravíllate con las cosas sencillas, abraza tus seres queridos, sonríe sin importar el motivo.

VIVE… ¡El momento es ahora!

Este es Joshua Bell tocando incógnito en la estación de metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de la gente. Las líneas generales fueron los siguientes: en un entorno común a una hora inapropiada: ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Toco seis piezas de Bach durante unos 45 minutos. Durante ese tiempo, se calcula que 1.100 personas pasaron por la estación, la mayoría de ellos en su camino al trabajo.

Un hombre de mediana edad cuenta de que había músico que toca. Se aminoró el paso y se detuvo por unos segundos, y luego se apresuró a cumplir con su horario.

Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera dólar de propina: una mujer arrojó el dinero en la caja y sin parar, y siguió caminando.

Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar a él, pero el hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Es evidente que se le hizo tarde para el trabajo.

El que paga la mayor atención fue un niño de 3 años. Su madre ha marcado a lo largo, se apresuró, pero el chico se detuvo a mirar al violinista. Por último, la madre empuja duro, y el niño siguió caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Esta acción fue repetida por varios otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir adelante.

En los 45 minutos que el músico tocó, sólo 6 personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. Recaudó $ 32. Cuando terminó de tocar y el silencio se hizo cargo, nadie se dio cuenta. Nadie aplaudió, ni hubo ningún reconocimiento.

Nadie lo sabía, pero el violinista era Joshua Bell, uno de los músicos más talentosos del mundo. Dos días antes de tocar en el metro, Joshua agotó la boleteía en un teatro en Boston, donde las boletas costaban un promedio de $ 100.

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Conclusiones de esta experiencia:

Si no tenemos un momento para detenernos y escuchar a uno de los mejores músicos del mundo tocando la mejor música jamás escrita, ¿cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?

La lluvia de ideas es una forma con la que muchos gerentes animan a sus empleados a crear e innovar. El objetivo es conseguir nuevos elementos que ayuden a crecer cualquier tipo de organización o proyecto.

La forma tradicional de reunir a los empleados con una hoja en blanco, no es tan productiva como dejar que los empleados sean los que tengan la iniciativa de generar las ideas. Según los expertos, la crítica anima a los empleados a participar más plenamente con el trabajo de otros y evaluar sus propios puntos de vista. Esto al final hará más creativas las propuestas que se generen en este tipo de reuniones.

Hay formas entonces de lograr el objetivo. Por ejemplo, cuando una persona está cómoda, su cerebro también lo está, pues dedica toda su atención a la tarea que está haciendo.

A la hora de generar ideas, se recomienda escoger unos zapatos cómodos, pantalones largos en vez de falda para las mujeres, escoger una mesa donde se pueda ver el tablero o el computador con facilidad y procurar que el clima sea ideal.

De igual manera, entre más preguntas sobre el tema mucho mejor. Tenga un banco de preguntas, es la mejor manera de innovación. Las básicas son: lo que se necesita, quiere y desea.

Genere debates por medio de preguntas, así se lograrán muy buenos resultados. La estrategia de refutar puede ser una buena arma para lograr mejores resultados de los que espera.

Finalmente, ocupe todo el tiempo que sea necesario a la generación de ideas. Las ideas finales serán las que mayores avances produzcan. Anímese y anime a su equipo a generar ideas todo el tiempo, no solamente en las reuniones que hagan para este fin, a que hagan anotaciones de las ideas que ya tienen.