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Seguramente si  ha habido una persona de la que se han podido esperar quejas de infelicidad fue Hellen Keller. Por causa de una fiebre cuando tenía tan solo 19 meses de edad quedó ciega, sorda y muda, privada del conocimiento de una comunicación normal con las personas que la rodeaban. Tuvo solamente el sentido del tacto para ayudarla a tender la mano a los demás y experimentar la felicidad de amar y ser amada.

Pero gracias al amor de un brillante maestro que le tendió la mano y enseñó a comunicarse, esta muchachita ciega, sorda y muda ha llegado a desarrollarse como una mujer brillante, alegre y feliz.

Hellen Keller escribió:

“Todo aquel que aparte de la bondad de su corazón pronuncia unas palabras de aliento, brinda una sonrisa amistosa o lima asperezas en el sendero de los demás, sabe que la delicia que siente es una parte tan íntima de sí mismo que vive por ella.  La alegría de vencer obstáculos que alguna vez parecieron invencibles, y empujar más allá la frontera de lo realizable, ¿que alegría puede compararse a ésta?”

“Si los que buscan felicidad se detuvieran un breve minuto y pensasen, verían que los deleites ya experimentados son tan incontables como las hierbas a sus pies, o las gotas de rocío que brillan entre las flores de la mañana”

Hellen Keller cuenta las bendiciones recibidas y está profundamente agradecida por ellas.

Entonces comparte la maravilla de estas bendiciones con los demás, y les hace sentirse encantados.

Porque comparte lo que es bueno y deseable, atrae para sí más de lo que es bueno y deseable.

Porque cuanto más distribuye usted más tendrá. Si comparte su felicidad con los demás, la felicidad crecerá en riqueza dentro de usted.

Fragmento del libro El Exito a través de una actitud Mental Positiva de Napoleón Hill y W. Clement Stone

A veces a mi mente llega la idea de cómo sería nuestro planeta si se hubiera respetado la sabiduría indígena o si en vez de ser los indígenas los conquistados hubieran sido los blancos. ¿Tendríamos más respeto por la naturaleza?  O definitivamente, ¿el proceso teníamos que vivirlo como hasta ahora? Tendríamos los avances tecnológicos actuales o ¿estaríamos muchísimo más avanzados y en armonía con nuestro entorno?

Lo único que podemos es reflexionar y aprender de las historias y actuar en el presente con lo que tenemos a nuestra disposición.

Y hablando de la historia, hay un documento que nos brinda una excelente reflexión sobre la Tierra y el medio ambiente.

Se trata de una carta escrita 1854 por el Jefe Seattle en respuesta a la oferta que le hizo  el Gran Jefe Blanco de Washington por una gran extensión de tierras indias, prometiendo crear una «reservación» para el pueblo indígena.

Aquí está la carta completa donde se plasma el gran respeto por la madre tierra de nuestros antepasados y  ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el medio ambiente.

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos, dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrá, ustedes comprarlos? Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo.

La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas-. Los muertos del hombre blanco se olvidan de su país de origen cuando emprenden sus paseos- entre las estrellas; en cambio-, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos- son nuestros hermanos.

Las escarpadas- peñas, los húmedos prados-, el calor del cuerpo del caballo- y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros.

El se convertirá en nuestro padre y nosotros- en sus hijos. Por ello estamos- considerando su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada- para nosotros.

El agua cristalina- que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que son sagradas y a la vez deben enseñar esto a sus hijos y que cada reflejo fantasmagórico- en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos- y memorias de las vidas de nuestras gentes.

El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos- y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras cano-as- y alimentan a nuestros hijos-. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben- tratarlos con la misma dulzura- con que se trata a un hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo- de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin impor-tarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra-, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o cómo aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada.

El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras (aguaita-caminos) ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo.

Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas- de pinos. El aire tiene un valor- inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire.

El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos- nuestras tierras deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene.

El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por ello estamos considerando su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo una máquina- humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.

¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarle a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con la vida de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla.

Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos. Esto sabemos-: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia.

Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos.

Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaría la ira del Creador.

También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja.

Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció.

Termina la vida y empieza la supervivencia.

La humanidad ha buscado diferentes soluciones en los últimos cien años. Pero tanto el avance tecnológico como la industrialización, han fallado en mejorar el carácter del hombre y en crear un medio ambiente equilibrado. No estamos dejando un planeta saludable, ni mucho menos un sistema que funcione, como para vivir tal como hemos estado acostumbrados hasta ahora.

La vida sofisticada de alta tecnología que nos han presentado como la meta, no es posible concretarla ya que no existen los suficientes recursos naturales como para que cada ser humano pueda “disfrutar” de una vida al estilo europeo o americano. Por ello, la necesidad de un cambio se ha hecho inevitable. Siempre hemos deseado ser progresistas y exitosos, y ahora es nuestra última oportunidad para hacer lo correcto. En teoría esto es fácil, tan sólo basta con aceptar una forma de vida espiritual donde no se permita hacer daño a los demás.

Debemos también aprender, de la mejor forma posible, a construir casas económicas con elementos naturales que no perjudiquen la salud. La nueva tecnología ya está adoptando el uso de materiales naturales tales como barro, bambú, paja y piedra pómez, y éstos se están popularizando.

  • Trate de vivir sin electricidad siempre que le sea posible. Use energía alternativa como la proporcionada por el sol y el viento. Coma en tal forma que se preserve la energía para otros.
  • No se vista con fibras artificiales, pues el material sintético no permite respirar a los poros del cuerpo. Apoye la industria casera y los oficios de artesanía, ya que de las cosas naturales emanan vibraciones saludables. El algodón, yute, cáñamo, son muy buenas fibras naturales para vestidos y muchos otros utensilios. Usted sentirá la diferencia tan pronto se deshaga de todo material no natural que lo rodee.
  • No use pinturas venenosas. Muchas pinturas y materiales artificiales despiden veneno en forma constante, y éstos poco a poco afectan la salud.
  • No destruya la capacidad auditiva con sonidos ensordecedores. Desarmonía sin sentido, a muy alto volumen, daña nuestra capacidad meditativa e intelectual. Muchos grupos de música moderna causan efectos indeseados, y perturban nuestra salud y equilibrio.
  • No apoye las compañías que perjudican la naturaleza y a nuestros semejantes.
  • No más televisión, pues contamina a los niños y a los adultos de muchas maneras, como por ejemplo: aumenta la violencia, causa pérdida de imaginación  y disminuye la comunicación familiar.
  • Evite el uso de muebles innecesarios, que sólo por vanidad, acaban con los árboles. Utilisemos sólo lo indispensable y dediquemos más tiempo a nuestra vida espiritual y a nuestros niños. La adquisición de bienes suntuosos es muestra de nuestra ignorancia y es un intento por competir con otros adoradores solitarios de la materia.
  • No preste atención a los avisos económicos. Invierta parte de su dinero en algo útil para Dios, el mundo y las necesidades propias. No conservemos más intereses separados del interés universal.

Encuentra un lugar donde puedas estar solo y tranquilo. Puedes sentarte con las piernas cruzadas en el suelo si es posible, o en una silla. Siéntate con la espalda recta. Realiza algunas respiraciones profundas y tranquilas luego relaja tu cuerpo. Dirige la atención a tu cuerpo y relaja cada músculo y parte de él.

Practica durante unos 10 minutos, y después de unas semanas de entrenamiento, aumenta el tiempo a 15 minutos. Comienza con el primer ejercicio, practicando todos los días, hasta que puedas hacerlo sin ningún tipo de distracciones u olvidos, y sin pensar en nada más, al menos durante tres minutos seguidos. Cada vez que te distraigas,  vuelve a empezar, hasta que pasen los 10 o 15 minutos destinados para la práctica. Debes ser honesto contigo y proceder al siguiente ejercicio, sólo después de estar convencido de que has practicado correctamente y con plena concentración.

Ejercicio 1:

Toma un libro y cuenta las palabras en cualquier párrafo. Cuenta de nuevo para asegurarte de que has contado correctamente. Comienza con un párrafo y cuando llega a ser más fácil, cuenta las palabras en una página entera. Realiza el recuento mental y sólo con los ojos, sin señalar con tu dedo en cada palabra.

Ejercicio 2:

Cuenta hacia atrás en tu mente, de un cien a uno.

Ejercicio 3:

Cuenta en tu mente de un cien a uno, saltando cada tres números, osea 100, 97, 94, etc

Ejercicio 4:

Elije una palabra inspiradora, o un sonido simple, y repítelo en silencio en tu mente durante cinco minutos. Cuando tu mente pueda concentrarse con mayor facilidad, trata de llegar a los diez minutos de concentración ininterrumpida.

Ejercicio 5:

Toma una fruta, puede ser una manzana, naranja o cualquier otra fruta, y sostenla en tus manos. Examina la fruta de todos sus lados, manteniendo toda tu atención centrada en ella. Si te llegan pensamientos irrelevantes asociados que puedan surgir, como por ejemplo sobre la tienda donde la compraste, cómo y dónde se cultiva, su valor nutritivo ignóralos con calma pues no estás interesado en ellos. Sólo observa la fruta, concentra tu atención en ella sin pensar en nada más, y examina su forma, olor,  sabor y la sensación que da al tocarla.

Ejercicio 6:

Esto es lo mismo que el ejercicio número 5, sólo que esta vez visualiza la fruta en lugar de mirarla. Dale un vistazo a la fruta y examínala  durante unos 2 minutos, al igual que en el ejercicio número 5. Luego cierra los ojos y trata de ver, oler, gustar y tocar el fruto de tu imaginación. Trata de ver la imagen clara y bien definida. Si la imagen se vuelve borrosa, abre los ojos, mira la fruta por un tiempo corto, y luego cierra los ojos y continúa con el ejercicio.

 El secreto del éxito es la práctica constante. Cuanto más tiempo le dedicas a los ejercicios más rápido el éxito llega. Vamos poco a poco, diez minutos al principio y con el tiempo a medida que adquieras la capacidad de concentración, dale más tiempo. Cuando veas que  tienes éxito, podrás disfrutar los ejercicios, y con el tiempo se convertirán en un hábito. Serás capaz de concentrar tu atención fácilmente y sin esfuerzo en todo lo que quieras.

Si no puedes ser pino de la cumbre
sé la mata del valle, la más linda
de las matas que van junto al arroyo;
sé el arbusto, si el árbol está arriba.

Si no llegas a arbusto, sé la hierba
que al camino feliz y humilde vista;
de no ser almizcleña, sé la atocha
que entre todas el lago más estima.

Tripulantes, si no los capitanes
que un lugar siempre guárdanos la vida;
hay que hacer cosas grandes y pequeñas,
pero siempre ha de hacerse la más chica.

De no ser el camino, sé el sendero,
si no sol, sé la estrella que titila;
no busquemos tamaño en la pelea
sino ser el mejor en nuestras filas.

 Douglas Malloch

 

En una singular entrevista realizada al diario El tiempo, el médico neurofisiólogo colombiano Rodolfo Llinás, nos revela según su visión qué es el amor, el amor a primera vista y el amor eterno.

Llinás actualmente es profesor de neurociencia en la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York, en la que es además director del departamento de Physiology & Neuroscience, y desempeña la cátedra “Thomas y Suzanne Murphy” en el centro médico de la Universidad de Nueva York.

En definitiva, ¿qué es el amor?

Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos (“que me ame, que me ame”). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina. Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.

¿Y el amor a primera vista?

Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.

¿Y el amor eterno?

Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán. Uno no se enamora de una mujer porque tiene unas tetas buenísimas, uno se enamora de su cerebro, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro.

Fuente: eltiempo.com

¿Alguna vez has ido a un nuevo lugar pero sentías como si hubieras estado antes ahí? ¿Conociste a alguien por primera vez pero tenías la sensación de que lo habías visto antes? ¿Has estado en una situación totalmente nueva, sin embargo, sentías que te era familiar, y que ya lo habías experimentado? Estas experiencias se llaman déjà vu.

El término “déjà vu” proviene del francés, que significa “ya visto”, y describe la experiencia de sentir que uno ha sido testigo o experimentado previamente una situación nueva.
Se dice que la experiencia de déjà vu parece ser muy común, y que el 70% de las personas reportan haberla experimentado al menos una vez en sus vidas.
Qué explicación le podríamos dar a una experiencia de déjà vu:

  1. Es posible que hayas visto las imágenes del lugar en el pasado.
  2. Es posible que hayas leído acerca de un determinado lugar o situación, incluso muchos años antes, y al estar en ese lugar o en una situación similar, se siente como si ya se hubiera experimentado lo mismo antes.
  3. Es posible que hayas visto una película sobre una experiencia similar, y aunque se te haya olvidado que viste esa película, la mente subconsciente todavía lo recuerda, y le da la extraña sensación de estar familiarizado con él.
  4. Es posible que hayas visto el lugar o la situación o algo similar en tus sueños, y ahora te resulta familiar.]
  5. Deja vu también puede ser activado a través de los cinco sentidos. Podría ser un olor, el sabor de la comida, la decoración, la combinación de colores, el tono de la voz, los ruidos de fondo o cualquier otra cosa que desencadena viejos recuerdos. No puede ser que recuerdes conscientemente la situación original que llevó a aquella memoria, pero este recuerdo de haberlo experimentado lo asocia a la experiencia presente.
  6. La vista, la ropa o manera de hablar de la persona o personas, podrían hacerte recordar a alguien con quien alguna vez  compartiste en el pasado.
  7. Algunos dicen que este sentimiento de familiaridad puede ser causado por un estado del cerebro, por factores neuroquímicos durante la percepción que no tienen nada que ver con la memoria.
  8. Las personas que creen en la reencarnación dicen que la razón de déjà vu es que se ha experimentado la misma situación en una vida pasada.

Podría haber muchas más razones y explicaciones para experimentar un déjà vu.

Lo cierto es que la mente es un maravilloso y potente motor que genera todo tipo de experiencias, y que hacen falta muchos siglos de investigación para empezar a entender su mágico funcionamiento.

¿Que hay después de la muerte? Por ahora no podemos saberlo a ciencia cierta, ya que los que han muerto no pueden darnos un relato de dicho acontecimiento.

Sin embargo, algunos se preparan para la muerte, mientras otros temen este inevitable momento.

Estamos vivos y eso es un milagro, hay que aprovechar este hecho . No nos preocupemos tanto por lo que viene luego de la muerte y más bien preguntarnos ¿Qué hay antes de la muerte? Para que podamos concentrarnos en vivir plenamente.

Desde esta perspectiva no podemos saber si la consciencia prevalece ante tal acontecimiento… la mayoría de religiones nos dicen que sí. Desde el punto de vista de la rencarnación todos tenemos que pasar por muchos nacimientos y muchas muertes como un camino de aprendizaje para unirnos con la Fuerza Superior.

Pero dado que no podemos recordar nuestras muertes anteriores, y tampoco podemos recordar cuando se originó nuestra existencia, entonces sólo nos queda  suponer que siempre estamos vivos y que el universo se las arregla para crear la ilusión del nacimiento y la muerte.

El color con el que pintas tu casa o tu habitación influye en tu bienestar interior, ya que aunque no lo creas los colores pueden llegar a afectar tu manera de pensar y de sentir.

Por esto existe una la cromociencia , la cual se basa en la idea en que cada color tiene una longitud de onda especifica, que ejerce un efecto en el estado de animo de las personas.

La clave de la terapia es saber de que modo afectan las energías de cada color como por el ejemplo:

  • El rojo, proporciona energía y estimula el dinamismo mental y físico también es ideal para ir a una entrevista de trabajo y pintar la sala de tu casa.
  • El verde, reduce la tensión y la ansiedad y da sensación de tranquilidad a la habitación.
  • El amarillo, es un color con poder sanador que levanta el ánimo y da una mayor inteligencia.
  • El naranja, activa y anima la mente estimulando la creatividad y hacer las ideas realidad y puedes pintar tu sala o el estudio en este vibrante color o simplemente colocarte un collar o un pañuelo naranja para levantarte el animo.
  • El azul, es el color más reparador y se ayuda a bajar la tensión y mitigar los dolores y molestias articulares, es ideal para decorar un baño y para que la gente confíe en ti.
  • El violeta, ayuda a meditar y para incrementar poderes psíquicos y hasta tiene poderes sanadores, este color fácilmente puedes usarlo en tu habitación y utilizarlo cuando sabes que tendrás un día largo o cuando tienes que tratar con personas difíciles.

Asi ya sabes pinta tu vida de colores y veras como te sientes en armonia contigo y los demas.

Salvador Dalí Felipe Jacinto Doménech nació en Figueres, España, el 11 de mayo de 1904. Sus padres, le dan el mismo nombre que a otro hijo que falleció en 1901, hecho que marcó su vida, pues creó una gran desestabilización en su personalidad.

Los padres de Dalí compararon los dos niños y vistieron a Salvador con los vestidos del mayor, le dieron los mismos juguetes e incluso lo trataron como la reencarnación del hijo difunto. Todo esto repercutió en sus obras donde siempre nos hablará de otro yo.

En 1914 cae enfermo; sus padres lo llevan a Casa de los Pichot, pintores y músicos, amigos de la familia. Ahí descubre el Impresionismo francés, el Puntillismo y accede a la revista L’Espirit Nouveau donde observa cuadros cubistas de Juan Gris.

Inició en el dibujo y pintura desde muy joven. En 1922 empezó sus estudios en Bellas Artes en Madrid, durante su estancia ahí mantuvo amistad con Federico García Lorca y con el cineasta Luis Buñuel; también conoció a Picasso y a Miró, ambos lo presentaron al grupo de Dadiaistas y Surrealistas.

Una vez terminados sus estudios, se marchó a París en donde se integró a un grupo de pintores y escritores surrealistas, de ahí datan las obras el El gran masturbador, El espectro del sex-appeal, El juego lúgubre y La persistencia de la memoria.

En la década de los 40´s datan sus obras mas importantes como son: Autorretrato blando con beicon frito, La cesta de pan, Leda atómica y La Madonna de Portlligat.
En la mayor parte de sus obras de los años cincuenta y sesenta expone la temática de la religión, historia y la ciencia, de ahí destaca Cristo de San Juan de la Cruz, Galatea de las esferas, Corpus Hipercubicus, El descubrimiento de América por Cristóbal Colón y La última cena.
En los años setenta, Dalí creo el Teatro-Museo Dalí en Figueres, donde se encontraba el Teatro de Figueras, (sitio en el que en 1919 se llevó a cabo la primera exposición de su obra). En el Museo, se encuentra expuesta una gran colección de su obra desde sus inicios en la creación del surrealismo hasta los últimos años de su vida.

En las obras de Dalí se expresa el método de paranoico crítico, que es la capacidad percibir diferentes imágenes en una cosa. Dalí podía estimular un estado de paranoico sin drogas y salir del estado y pintar. En sus obras, Dali expresaba su más profundo “yo”.