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¿Llegas? Saluda. ¿Te vas? Despídete. ¿Recibes un favor? Agradece. ¿Prometes? Cumple. ¿Ofendes? Discúlpate. ¿No entiendes? Pregunta. ¿Tienes? Comparte. ¿No tienes? No envidies.  ¿Ensucias? Limpia. ¿No te cae bien? Respeta. ¿Amas? Demuéstralo. ¿No vas a ayudar? No estorbes. ¿Rompes? Repara. ¿Pides prestado? Devuélvelo. ¿Te hablan? Contesta. ¿Enciendes? Apaga.  ¿Abres? Cierra. ¿Compras? Paga.

Estas sencillas reglas que aparecen el el cartel de la foto, pueden ayudarte sin lugar a dudas a tener una mejor convivencia con los demás, parece muy fácil seguirlas.

Todos hemos escuchado la conocida frase “El tiempo es oro”, que hace referencia a que el tiempo es el recurso más valioso que tenemos en nuestras vidas y desafortunadamente es el que más desperdiciamos.

Una de las formas en que lo desaprovechamos más comunes es que evitamos vivir en el momento presente, en el aquí y ahora pues ocupamos nuestro tiempo pensando en el pasado(lo que puede generar depresión si no ha sido muy grato o si no lo hemos aprovechado correctamente) o en el futuro(puede generar ansiedad debido al miedo constante que tenemos al cambio y a lo desconocido).
Otra forma de dejar pasar nuestro tiempo es permitirnos entretener en situaciones que nos desvían de nuestros objetivos, que pueden ser generadas por otras personas(y somos incapaces de decir no) o incluso por nosotros mismos.

En ocasiones pareciera que se nos pasa el tiempo volando o se escapa de nuestras manos o que tenemos tantas tareas por hacer que no sabemos ni por dónde comenzar.

Lo cierto es que el adecuado y eficiente manejo del tiempo es indispensable para cualquier empresa y este recurso bien utilizado puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso en cualquier proyecto que emprendamos.

Se puede hacer una comparación del Tiempo con una Maleta:
Si organizo bien doblada la ropa y aprovecho todos los agujeros, me caben muchas cosas (maleta) o puedo realizar muchas cosas(tiempo).
Pero si empaco atiborrado y sin saber hacia dónde voy puedo llevar cosas que no utilizaré o me podrán faltar algunas que sí necesito, además de que no me van a caber. Igualmente en la comparación si no hago una correcta planeación y aprovecho todos los espacios en el día tampoco me alcanza en tiempo.

Un ejemplo de que con perseverancia, disciplina y dedicación podemos lograr todo lo que nos propongamos es el del atleta sudafricano Oscar Pistorius, quien participó representando a su país en los juegos olímpicos de Londres 2012 sin limitarle el hecho de que para correr utiliza prótesis transtibiales construídas en fibra de carbono.

Oscar Pistorious, nació sin sus huesos peronés, por lo cual a sus once meses de vida le fueron amputadas sus dos piernas. Pero esto no fue impedimento para que Pistorious se desenvolviera en diferentes deportes a pesar del esfuerzo que requería y las burlas de sus compañeros de colegio. Primero rugby y waterpolo, luego natación y por último (sin dudas con el que más éxitos logró) atletismo.

Con el atletismo participó en:

  • Los Juegos Paraolímpicos de Atenas 2004 consiguiendo medalla de oro en 400m y medalla de bronce 100m.
  • En 2008 en los Juegos Paralímpicos de Pekín logró tres medallas doradas en los 100, 200 y 400 metros.

Pero él quería desempeñarse en los juegos olímpicos pues se considera igual que cualquier otro atleta y dice: “Yo no soy un inválido, simplemente no tengo piernas. Además, todo el mundo tiene alguna discapacidad… las peores son las del espíritu”.

Y para lograr su sueño además de su esfuerzo físico, le tocó superar barreras  legales ante el Tribunal de Arbitraje del Deporte demostrando a la Federación Internacional de Atletismo que sus piernas ortopédicas no le otorgaban “alguna una ventaja” con respecto a otros atletas no discapacitados.

Después de aclarado ese asunto, el apodado “Blade runner” o “el hombre más rápido sin piernas”, fue seleccionado para participar en los el Mundial de Atletismo de Daegu de Corea del Sur 2011 en 400 metros y en el relevo 4×400, donde llegó hasta las semifinales y ganó la medalla de plata con el equipo sudafricano en el relevo 4×400.

El 4 de julio de 2012 el Comité Olímpico Sudafricano confirmó al atleta para asistir a los Juegos Olímpicos Londres 2012 convirtiéndose en el primer atleta con doble amputación que logra estar en una cita olímpica.

Su participación en los olímpicos de Londres tuvo quienes estaban a su favor y otros en contra y aunque no consiguió medallas abrió las puertas para continuar su exitosa carrera con pasión demostrando que los únicos límites que tenemos son los que nosotros mismos nos trazamos; que los obstáculos se pueden convertir en incentivos y motivaciones y que todo es posible.

También dio a conocer las palabras que su madre le escribió cuando era pequeño y que lleva grabadas en su mente y alma: “Un perdedor no es quien llega  último sino aquél que se sienta y mira y nunca ha intentado correr”.

Los días en que estamos con la agenda a reventar y demasiadas tareas por cumplir  – una bandeja de entrada de correo desbordante, las reuniones, compromisos, trabajos por hacer – es fácil acabar saltando de una tarea a la siguiente, sin hacer ningún progreso real.

Cuando tienes mucho por hacer, es necesario un plan. Así lo puedes desarrollar:

  1. Haz una lista. Es imposible concentrarse cuando  estás pensando constantemente “No me puedo olvidar del correo electrónico para enviar a Pepito” o “Tengo que llamar a María, etc”. Al empezar tu día escribe todo lo que hay que hacer hoy. No necesariamente una lista compleja y tampoco te preocupes por el orden de ejecución todavía, sino anota todo lo que debes hacer.
  2. Selecciona las Prioridades. Una vez realizada la lista, averigua qué es lo más importante que debes realizar en el día y qué se puede delegar o aplazar. Este es un filtro que te permitirá enfocarte y acortar la lista lo más que puedas.Luego ponle un orden de ejecución a cada tarea, podrías hacer primero las más importantes y que te demandan más tiempo o puedes preferir hacer pequeñas tareas fáciles que te den una sensación de empuje y de optimización de tiempo para realizar el resto.
    Puedes poner algún tipo de marca en tus primeras tareas, segundo y tercero(uno, dos y tres asteriscos o si prefieres números o colores)De esta manera,  puedes relajarte y seguir adelante con sus tareas en orden, sabiendo que estás actuando de manera eficiente, y que serás capaz de conseguir todas las cosas importantes por hacer.
  3. Resiste la tentación de realizar varias tareas. Por muy tentador que parezca tener tu correo electrónico abierto en una ventana mientras se responde a los tweets de otra y atender el teléfono a la vez… no lo hagas. No puedes concentrarte en varias cosas, todo al mismo tiempo porque terminas  haciendo tonterías u olvidando terminar parte de alguna tarea.Cada vez que te encuentras tratando de hacer frente a varias cosas a la vez, parar. Recuerda que trabajas con mayor eficacia cuando se completa la tarea A antes de pasar a la tarea B.
  4. Trabaja de forma constante, toma descansos. Ninguno de nosotros puede enfocar durante horas a la vez -, pero cuando estamos ocupados, a menudo lo intentamos. Esto sólo conduce a un ritmo más lento, errores y dilaciones. (Por ejemplo podrías decir que sólo vas a ver Facebook con rapidez a la espera de un archivo para descargar, y luego  terminas haciendo clic en los enlaces, dejar comentarios, enviar mensajes de feliz cumpleaños … y se te va el tiempo en el dichoso descanso, postergando lo demás)Para evitar este tipo de cosas, realiza descansos regulares.Trabaja y  para, por ejemplo, realizas un informe durante  45 minutos, luego tomas un descanso de 5 o 10 minutos para estirar las piernas y tomar un vaso de agua. Cuando sabes que tienes un descanso por venir,  es mucho más fácil mantener la concentración.

Esperemos que estos días agitados no los tengas muy a menudo pero si son una constante en tu vida busca maneras de hacer cambios y  aprende a manejar adecuadamente tu tiempo o también  puedes o hablar con tu jefe sobre tu carga de trabajo.

La vida es un camino que recorremos paso a paso, poco a poco, así como en un reloj de arena el tiempo se marca grano por grano.

Es como un laberinto, que cuando encontramos la salida ya no es tan interesante y lo dejamos para buscar y encontrar algo mejor; lleva consigo muchos retos y compromisos pero el secreto para aprender la lección no es evadirlos sino enfrentarlos y darles una solución lógica. Y lo destacado  de ello es la satisfacción que nos queda después de resolverlos.

Nunca debemos quedar en el pasado pensando, pensando y emocionándonos con él….EL PASADO YA PASÓ y no podemos regresar para hacerlo mejor.

Tampoco debemos fijar todos nuestros pensamientos en el futuro, ni tener ansiedad por el mañana, porque todavía no llega y no podemos , por ejemplo, comernos en este instante el pan que se horneará dentro de un mes.

Lo más sensato que podemos  hacer es vivir el hoy, en este mismo instante porque este minuto en el que estás leyendo es el único que podemos vivir y modificar.

Viviendo bien el presente dejaremos un pasado agradable y vamos construyendo  bases sólidas para un futuro feliz.


Si tiene la sensación de que el día no le alcanza para nada, encuentre en estos cinco pasos la solución:

1. Recolección. Reúna toda la información en papeles que necesita guardar, recordar y póngala en una “caja de entrada”, puede ser en un cajón, en una caja o en una carpeta especial dentro de su correo electrónico.

2. Procesar. Su caja de entrada debe ser desocupada por lo menos una vez por día. Para procesar toda esta información es necesario dar seguimiento a todas las cosas que tiene pendientes. Es aconsejable que cuando saque una tarea pendiente de su caja la termine y esta no vuelva.

3. Organice. Para organizar todos los compromisos y actividades de su caja de entrada, defina cuál es la próxima acción necesaria para cumplir cada una de ellas. Por ejemplo, si uno de sus compromisos es el cierre del balance anual de la empresa, la próxima acción puede ser agendar una reunión con el contador.

Haga una lista de sus proyectos y para que salgan del papel, tenga siempre una próxima acción referente a cada una de ellas. Otra lista útil es la de las actividades delegadas a otras personas o que dependen de un evento externo o respuesta de terceros para poder seguir adelante.

4. Revise. De nada servirán las listas si no las revisa diariamente o con la frecuencia necesaria para ejecutar las actividades. Además de verificar sus próximas acciones diariamente, de un vistazo a los proyectos y actividades en espera por lo menos una vez por semana.

5. Haga. No basta con organizar la información y las actividades si usted no está empeñado en ejecutarlas. Decida cuál tarea debe ser cumplida con su disponibilidad de energía. Primer, resuelva los pendientes en su agenda primero y después pase a las listas. Si usted va hacia el banco, verifique en las listas si hay algo pendiente que pueda hacer en el camino.

¿Crees que vivir con deudas es vida? No. Gastar más de lo que se gana no es ningún buen negocio. En este punto toca entonces pedirle dinero a los familiares o amigos con el objetivo de cubrir los gastos básicos.

Hay personas que no duermen por estar pensando en las deudas, pierden su tranquilidad y hasta las relaciones sentimentales se dañan. Sin embargo, cuando decidimos planear los gastos y aprender a administrar el salario, al final del túnel se puede ver una luz.

Ahora, diversas instituciones banc­a­rias y organiza­ciones ofrecen cursos sobre finanzas persona­les, cuyo objetivo es im­pul­­sar el uso responsable de los servicios bancarios. Los más pequeños se pueden ir empapando del tema.

Cinco sencillos pasos

1. Acepta la realidad. Reconoce tus deudas y paga lo más rápido posible.

2. Redacta un presupuesto. Destina una parte del ingreso a necesidades básicas y otra para liquidar tarjetas o créditos.

3. Diseña un proyecto de vida en torno al ahorro. Fija y cumple metas de viaje o consumo.

4. Conversa y realiza acuerdos con tu familia, para gastar sólo lo necesario.

5. Planea: ¿cuánto tengo? ¿Qué cantidad puedo gastar?

Si tiene deudas bancarias

1. Reestructura tus compromisos financieros. Acude a tu banco y solicita la renegociación del adeudo, lo que significa acordar una ampliación del plazo, reducción de la tasa de interés o condonación del pasivo.

2. Transfiere tu saldo: opera cuan­do otro banco te ofre­ce otra línea de crédito, para pagar la actual, pero a una tasa menor.

3. Consolida tus deudas: Esta opción permite traspasar el saldo de varias tarjetas a una sola cuenta y quedarte con un solo compromiso, con intereses más bajos.

4. Busca una reparadora de crédito: son empresas que ofrecen opciones para li-qui­dar los adeudos a través de nuevos préstamos, pero a cambio de una garantía, como tu casa o coche.

¿Alguna vez dijiste: “Sí, voy a hacer eso, con toda seguridad”, te comprometiste – y luego resultaste con nada? De seguro te sientes muy mal cuando algo así ocurre.

Hasta las cosas más sencillas como: lavar los platos, visitar a un amigo, escribir a alguien un correo electrónico de respuesta o terminar un informe, si no realizamos lo que dijimos, pues quedamos muy mal ante los ojos de quienes nos rodean y poco a poco podemos ganar fama de “persona incumplida”.

Hay todo tipo de razones por las que a veces no hacemos lo que decimos que haremos, como por ejemplo:

  • No sacamos el tiempo.
  • No tenemos  la disposición, ni la energía para ello.
  • No nos interesa.
  • Nos damos cuenta de que en realidad no queríamos hacerlo.
  • Simplemente dijimos que “Sí” y luego se nos olvidó.

Entonces, ¿cómo podemos asegurarnos de que siempre llevaremos a cabo lo que hemos dicho que vamos a hacer?

La Clave “Detente y piensa antes de asumir un nuevo compromiso”

En primer lugar, no te apresures a decir que “sí”. A muchas personas les resulta difícil rechazar la petición de algún amigo o colega. Pero a largo plazo, es mucho mejor decir a la gente que no tiene el tiempo, ni energía para comprometerse a ayudarlos en este momento, que hacer promesas y finalmente dejarlos plantados.

Al recibir una nueva propuesta, tómate un poco de tiempo para respirar y pensar bien, pregúntate, si puedes abordar este nuevo compromiso. Explícales a las personas que te vas a tomar un día o dos para pensar en ello, para asegurarte de analizar todos los por menores del asunto, piensa cómo en los siguientes factores:

  • Posees el tiempo para abordar el nuevo compromiso.
  • Tienes el conocimiento necesario que te permitirá sacar adelante la tarea, en caso de comprometerte con ella.
  • Cuentas con los recursos suficientes que se pueden derivar de este compromiso.
  • Si prestar esa ayuda va ser conveniente a puede meterte en aprietos.
  • Piensa decir que “Sí” sólo por pena o ¿porque te sientes presionado?

La próxima vez que estés a punto de decir  de modo impulsivo “Sí, claro, voy a hacer eso“, Detente!. Realmente necesitas tiempo para tomar una decisión sobre el asunto.

Luego de tomarte tu tiempo y pensarlo con cabeza fría, le comunicas lo que has pensado a la persona que te planteó el asunto, y de seguro la decisión que tomaste va a ser la mejor.

Recuerda que también está bien decir que no!