Tu cuerpo no es una estructura mecánica anclada en el tiempo y el espacio. Es un campo de energía, transformación e inteligencia en intercambio dinámico con su ambiente, capaz de perpetuar la sanación, la renovación y la transformación.

Siéntate cómodamente, cierra tus ojos y respira profundamente.

Ahora exhala lentamente el aire de tus pulmones y visualiza tu respiración como un torrente de moléculas que sale de cada una de las células de tu cuerpo.

Con cada exhalación liberas átomos de cada uno de los órganos de tu cuerpo y con cada inhalación traes átomos a cada célula y órgano de tu cuerpo.

Renuevas tu cuerpo y reemplazas partes de él con cada respiración.

Continúa respirando e imagina tu cuerpo como un río continuo de energía y transformación que se renueva y refresca constantemente.

Lleva tu atención al estómago y reconoce que todo el revestimiento de este órgano se renovará al cabo de una semana.

Ahora lleva la atención a tu piel y reconoce que al cabo de un mes se habrán reemplazado todas las células y tendrás una piel nueva.

Visualiza tu esqueleto. Los átomos que lo constituyen actualmente serán reemplazados por otros nuevos en cuestión de tres meses. Lleva tu atención al hígado y ten presente que tendrás uno nuevo en seis semanas.

Ahora siente todo tu cuerpo. En casi un año todo él se habrá renovado.

Pronuncia mentalmente: “Renuevo mi cuerpo con cada respiración”.

Observa tu cuerpo tal cual como es: “Infinitamente flexible, fluído y en constante renovación”

Fragmento del libro Rejuvenezca y Viva más tiempo del Autor Deepak Chopra