Entradas


Con la globalización, la civilización actual se ha dedicado a acaparar bienes materiales de forma incesante y desenfrenada y, por ello, no es extraño que el dinero constituya, para muchos, el principal argumento de sus vidas.

Sin embargo, es importante comprender que el dinero no es sinónimo de real felicidad, abundancia ni, mucho menos, prosperidad sino más bien es una energía neutra que, como casi todo en este mundo tiene dos caras: una positiva y otra negativa. Es decir, existen personas que son felices teniendo sólo lo justo y hay quienes son infelices con enormes fortunas.

En este sentido, nos preguntamos, ¿Cómo atraer, entonces, la verdadera felicidad y prosperidad?  Para lograrlo, debemos conocer las leyes de la abundancia y el dar para recibir.

Para atraer la verdadera prosperidad, es importante soltar para incorporar o lo que es lo mismo dar para recibir.  Para ello, se debe mantener un equilibrio entre lo que sale y entra en nuestra vida.

Con el fin de lograrlo, se debe comprender que el dinero es un medio y no un fin. No se puede acaparar sin soltar, ya que pasaría lo que le ocurre al avaro que tiene mucho dinero, pero su vida no es abundante ni disfruta la prosperidad. Él que tiene verdadera prosperidad experimenta satisfacción y placer al ser generoso.

Solamente el que sabe dar sin condiciones puede recibir en la misma medida y es que dar es igual que recibir.  Sin embargo, no se trata sólo de dar bienes materiales sino también podemos dar generosidad, hospitalidad y amabilidad con ello damos gracias a la vida y a las personas.

Se puede comprender, entonces, que la verdadera prosperidad significa alcanzar un equilibrio que nos permita ser felices desde adentro (al ser generosos) y con ello se facilita la entrada del dinero el cual se debe usar siempre de forma positiva sin acaparamientos.  A continuación algunos ideas que facilitan el proceso de atracción de la prosperidad.

Un ritual natural para atraer la prosperidad

Escoger varias hojas de geranio y colocar debajo de la almohada. Antes de ir a dormir, se deberá decir en voz alta: «Fortuna, diosa de la riqueza, Dirígeme hacia mi sendero, muéstrame el camino hacia mi abundancia,  hacia mi prosperidad legítima.» Con esta invocación, la diosa te guiará. Puedes repetir este hechizo cada luna nueva.

 


Es positivo aprender la forma de llevar una vida más práctica, financieramente tranquila y acorde con una actitud positiva ante la vida. Lo anterior puede englobar aspectos importantes que hoy se pieden resumir en el hecho de vivir más con menos.

Una de las máximas de las finanzas personales se basa en vivir por debajo de tus ingresos, lo cual quiere decir que gastes menos de lo que ganas. Una de las máximas de la productividad se refiere a la adecuada administración de tu tiempo para cumplir mejor con tus actividades. Una de las máximas de la teoría minimalista es que ocupes solo lo necesario para el desarrollo de tus actividades y tu vida diaria.

Nuestro problema como sociedad está determinado por una falta de guía para aprender a vivir eficientemente y disfrutar de cada uno de los momentos como es debido. En razón de nuestros intereses cada uno podemos definir lo que es importante para ser felices.

Nuestra sociedad ha sido invadida con el pensamiento del consumismo, acumular y destinar nuestros ingresos a adquirir lo último y lo mejor para ser así más productivos, estar en concordancia con los demás y así lograr nuestros objetivos, cuando la realidad es que no necesitamos muchas de las cosas que tenemos actualmente.

Hay que rodearse de aquellas cosas que te permitan acercarte a tu motivo de felicidad, pero evita las distracciones que en el camino se aparecen, hay muchas cosas que no son necesarias para tu vida, si algo te impide cumplir con tus metas ese algo no es necesario para ti.

Como complemento aquí les dejamos una presentación realizada por el escritor y diseñador Graham Hill, donde nos pregunta: ¿es posible que tener menos cosas, en menos espacio, nos lleve a ser más felices? De igual forma, comparte tres reglas para ir eliminando aspectos innecesarios en nuestras vidas.

[campo nombre=video]

Quizás en estos momentos te estás preguntando ¿Cómo hago para salir adelante? ¿Cómo puedo hacer que esto funcione? ¿Qué puedo hacer para cambiar la situación

El problema más grande que se presenta en la vida de la mayoría de las personas que buscan superarse y alcanzar el éxito, es la falta de confianza en si mismas. La confianza en uno mismo es la base para tener una buena autoestima, la cual es un factor importante para tener éxito y felicidad en la vida. Así lo dice el escritor, filósofo y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson.

Se trata de una cadena en la cual cada eslabón esta conectado con el otro, es decir que si tu no tienes la suficiente confianza en ti misma, tu autoestima tampoco será buena y como consecuencia no tendrás éxito ni felicidad en tu vida. Se puede decir, entonces, que la mejor guía que existe para ayudarte a alcanzar el éxito es sin lugar a dudas la confianza en ti misma, pues esta no es una cualidad innata sino una actitud que se puede cultivar.

En Busca de la Felicidad es una película protagonizada por Will Smith; en esta cinta el actor interpreta a un hombre llamado Chris Gardner, de clase social media-baja, el cual tuvo que superar una enorme quiebra además de la ruptura de su familia, ya que debido a la situación económica vivida es abandonado por su esposa quedando, éste, a cargo del único hijo de la pareja.

Aquí queda claro el poder que tiene el hecho de aprender a tener confianza en sí mismo; es justamente esta actitud la que lleva a Chris Gardner alcanzar su sueño.

Si sientes que eres una persona que no tiene confianza en sí misma, debes intentar ser consciente de que posees una identidad plena, esto quiere decir que es necesario que tengas una idea clara de quién eres en realidad, ya que al descubrirte como una persona única, especial, con sus pasiones, su carácter, su sensibilidad, sus gustos, sus errores y aciertos, estarás empezando, paso a paso, a adquirir la confianza en ti misma que crees haber perdido.

Por lo tanto, intenta redescubrirte, analiza cuales son tus puntos fuertes, tus capacidades, tus talentos, habilidades y logros; no dudes en hacer una lista con todas estas cualidades en un papel en blanco, esto te ayudará a asimilar mejor los aspectos de tu persona; luego asegúrate de que esta lista se encuentre siempre a tu alcance para que cada ves que te sientas de malos ánimos, triste, decepcionada o tengas miedo para afrontar un cambio en tu vida, la tomes y puedas léela nuevamente.


En el mundo toda creación del hombre debe ser  puesta al servicio de todas las personas sin ningún distingo o diferencia.

Hay que considerar al mundo desde una perspectiva positiva. Se pueden desviar las personas de ésta perspectiva, pero la responsabilidad moral, ética y humana es reorientarlas.

En este mundo todo debe ser pensado para que las personas seamos llamadas a la felicidad.

El hombre es un ser libre, llamado a la libertad y a contribuir a la generación de condiciones para la libertad de todas las personas.

El hombre tiene el deber de construirse permanentemente en compañía de otros, en búsqueda de la perfección.

El país más rico del mundo son los Estados Unidos, pero ciertamente no es el más feliz. Investigaciones realizadas en este ámbito, reconocen que la felicidad de un país no se puede medir por la cantidad de su dinero, porque la felicidad es algo intangible.

En el ámbito personal es lo mismo, la felicidad se puede dividir en dos categorías distintas. La primera categoría hace referencia al grado de satisfacción de las personas con la vida que llevan, y la segunda se produce por momentos, estos momentos de felicidad que todos hemos experimentado, que no tienen que ver con el dinero que tenemos, pero que si están relacionados con aspectos psicológicos, afectivos y sociales de la propia vida.

Así pues, diversos estudios indican que el dinero no es un factor relevante a la hora de relacionarlo con la felicidad, salvo claro esta si se trata que alguien que vive por debajo del nivel de básico de subsistencia, en cuyo caso el dinero equivale al nivel de felicidad. Pero esto sólo se presenta en este caso.

Los factores que si aparecen como decisivos en el grado de felicidad de una persona son: el control que esta tiene sobre su propia vida y las buenas relaciones humanas que lleve con los demás.

El dinero brinda poder en nuestra sociedad, sobre todo a nivel del consumismo. Sin embargo, como ya sabemos hay cosas que el dinero no puede comprar, como los sentimientos, los afectos, el amor, la amistad, la compasión, etc.

Bien dicen que lo mejor de la vida no tiene precio; un día de sol, una noche de luna, el cielo estrellado, la primavera, los colores del otoño y el buen humor también son gratis.

Si el dinero fuera la fuente de la felicidad todos los ricos serían felices, sin embargo, en muchas ocasiones su dinero se convierte en su peor enemigo, dividiendo familias, creando resentimientos y envidias, además de convertirse en blanco de secuestradores y ladrones. Incluso llevando a muchos a ser esclavos de su propia fortuna.

¿Alguna vez jugado hacer un “Serio” con los ojos como de niño? La idea es mirar directamente a los ojos a otra persona, durante el mayor tiempo posible, manteniendo la cara seria. Lo que suele suceder es que termina el juego con un ataque de risa nerviosa.

Hay algo acerca del contacto visual prolongado que hace sentir vulnerables y expuestas a las personas, es como si la persona que mira a los ojos tuviera acceso a tus pensamientos y a tus sentimientos.  Es por esto que los enamorados se miran a los ojos.

Una larga mirada de un ser querido puede provocar una oleada de felicidad interna, pero también un contacto visual prolongado con un extraño puede provocar malestar. Ante esto surge la pregunta ¿Cómo nos afecta exactamente el contacto visual?

Un viejo adagio dice  que los ojos son la ventana del alma y esto no está lejos de ser verdad. Podemos fingir un gesto o una sonrisa, pero es muy difícil sostener una expresión falsa cuando miramos directamente a los ojos de alguien. Aprendemos mucho mirando a los ojos de otra persona, y en general utilizamos la mirada para saber si alguien es digno de nuestra confianza.

En un estudio del año 2002 publicado en Developmental Psychology, investigadores encontraron que los niños siguen la dirección de los ojos de las personas, en lugar de dirección de la cabeza. El contacto con los ojos también nos ayuda con la memoria, investigadores del MIT descubrieron que las personas eran más propensas a reconocer a alguien, si él o ella habían tenido un contacto visual directo.

Cuando se realiza un contacto con los ojo de modo directo, cierta química interna es liberada en nuestros cuerpos, esto hace que nuestros corazones se agiten un poco más. La oxitocina, o también conocida la hormona del «amor«, esta molécula es generada de forma natural por el hipotálamo en la base del cerebro que regula varios procesos fisiológicos como las emociones y juega un papel importante en este proceso. Ya que, esta sustancia química nos hace sentirnos bien y usualmente se libera cuando nos sentimos a gusto con alguien, ya sea emocional o físicamente.

Un reciente artículo publicado en Biological Psychiatry ha postulado de que la oxitocina es la razón por la que las personas se sienten inclinadas a sostener un contacto visual prolongado con sus seres queridos. Y la Dra. Kerstin Moberg, el autora de El Factor Oxitocina, asegura que el contacto visual puede dar lugar a la liberación de esta hormona.

Esto podría explicar el porqué mirar a los ojos de alguien extraño puede hacernos sentir mal.

Si quieres hacer feliz a alguien que quieres mucho,
díselo hoy, sé bueno…
en vida, hermano, en vida…

Si deseas dar una flor, no esperes a que se muera;
mándala hoy con amor…
en vida, hermano, en vida…

Si deseas decir «Te quiero»
a la gente de tu casa,
y al amigo de cerca o lejos…
en vida, hermano, en vida…

No esperes que se muera la gente
para quererla
y hacerle sentir tu afecto…
en vida, hermano, en vida…

Tú serás mucho más feliz
si aprendes a hacer felices
a todos los que conozcas…
en vida, hermano, en vida…

No te obsesiones con visitar panteones,
ni llenar las tumbas de flores;
llena de amor los corazones…
en vida, hermano, en vida…

A. Rabate

Nos convencemos de que la vida será mejor después de cumplir los 18 años, después de casarnos, después de conseguir un mejor empleo, después de tener un hijo, después de tener otro… Entonces nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que nos sentiremos felices cuando lo sean. Después nos lamentamos porque son adolescentes difíciles de tratar; ciertamente, nos sentiremos más felices cuando salgan de esa etapa.

Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro(a) esposo(a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.

La verdad es que no hay mejor momento que este para ser felices. Si no es ahora, ¿cuándo? Una de nuestras frases favoritas es de Alfred de Souza: “Por largo tiempo parecía para mí que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar; entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran mi vida”.

Esta perspectiva nos ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad: la felicidad es el camino. Debemos atesorar cada momento, mucho más cuando lo compartimos con alguien especial, y recordar que el tiempo no espera a nadie. No espere hasta terminar la escuela, hasta volver a la escuela, hasta bajar diez libras, hasta tener hijos, hasta que los hijos vayan a la escuela, hasta que se case, hasta que se divorcie, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que muera, para aprender que no hay mejor momento que este para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino.

Suponemos que la gente feliz e infeliz nace así. Pero estos dos grupos de personas hacen cosas que crean y refuerzan sus estados de ánimo. Las personas felices realmente lo son porque se permiten ser felices, mientras que las personas infelices aunque suene paradójico hacen cosas que las entristecen.

¿Cuál es la primera señal de un negocio bueno? Un plan de negocios bueno. Éste es el argumento principal de la Administración Estratégica, esta ciencia dice que para que un negocio sea exitoso, primero se debe definir una estrategia que lo logre. Para esto debe preguntarse cual es el propósito del negocio.

Asi mismo, las personas deben definir primero que es lo que quieren, y luego usar una estrategia para conseguirlo.

Los niños son expertos en eso, de pequeños saben cuando molestar para conseguir un helado, y se vuelven incansables, hasta conseguir su cometido. También son consientes que molestar en ciertas ocasiones solo proporcionará una reacción desfavorable, así que usan un estrategia y saben guiarla para conseguir lo que desean.

De adultos es igual, la analogía es paralela a conseguir un helado, y el helado se llama «Felicidad«; asi que piensa que te hace feliz y que te entristece, y utiliza este conocimiento para ayudarte a conseguir lo que finalmente quieres.

No estás aquí por mero accidente, ni para llenar un espacio o para ser una persona de papel secundario en la película de la vida, eres el protagonista de tu propia vida y tu propio destino!

Piense lo siguiente:  nada… Absolutamente nada! sería igual no existieras. Esto es así, tal vez tu cueste un poco creer en esta idea pero es asi.  Todos lo lugares donde has estado, las personas que has conocido sería diferentes de tu no haber existido.

Esto es por que todos estamos conectados, y nos afectan las decisiones, como también la existencia de las personas que están a nuestro lado.  Ellas también jugaron y juegan un papel decisivo en nuestro destino, no están ahí por que si!

Solo detente un momento a pensar cuantas decisiones tomadas en algún momento, cambiaron algún aspecto de tu vida o de la vida de otros. Es muy importante para tu bienestar, el sentir que tu vida tiene significado. Estudios de científicos norteamericanos han revelado que unos de los mejores predictores de felicidad y autorrealización es que la vida tenga un propósito.

Sin un propósito definido, siete de cada diez individuos no se sienten a gusto con su existencia; con un propósito, casi siete de cada diez se sienten satisfechos.