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No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo decides.

Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida.

Lo mismo es aplicable a la felicidad. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento.

Miguel Ruizautor mexicano, chamán, y maestro.

Bruce Lee no solamente era un gran artista marcial, también estudió filosofía en la Universidad de Washington lo que en conjunto le permitió vivir lo que enseñaba e interesarse por todos los aspectos que abarca la vida de los seres humanos incluso el dinero. Y sobre éste decía que es sólo una herramienta útil, nada más. Estas son algunas de sus ponencias:

  1. La naturaleza del dinero:  El dinero por sí mismo no tiene una naturaleza explícita. El dinero es lo que uno hace de él. Muchos de nosotros le damos un cierto poder al dinero. Eso no está bien. El dinero en sí no tiene poder. Si cambiamos nuestra percepción sobre el dinero y entendemos que se trata de una herramienta solamente para conseguir lo necesario, ya no tiene el mismo poder. El dinero no está sólo para ser guardado, no se puede hacer nada de él teniéndolo guardado. De hecho, se puede vivir la vida con una visión más equilibrada al entender que el dinero es una parte de la vida y no el centro de la existencia.
  2. El dinero es un medio para llegar a un fin.  A los niños se les debe enseñar desde pequeños que el dinero es sólo un medio, un tipo de utilidad, una aplicación. Al igual que todos los instrumentos tiene ciertos fines pero no va a ser todo en la vida. Hay que aprender cómo usuarlo, lo se podrá conseguir con el dinero   y sobre todo lo que no se podrá conseguir.Todos hemos oído decir que el dinero no pueden comprar el amor. En realidad, no se pueden comprar un montón de cosas en la vida. Mientras que los medios de comunicación y publicitarios anuncian que los nuevos vehículos, bolsos, zapatos, ropa  y productos que compramos pueden traer felicidad, prestigio, etc. , conocemos que esto es de momento. La felicidad no se compra, es un estado interno.

    Una vez se entienda que el dinero no puede comprar las emociones, relaciones o sentimientos que realmente llevan a la felicidad, el dinero (y las posesiones materiales) serán cada vez menos importantes.

  3. El dinero viene indirectamente.  Cuando disfrutas tu trabajo y te diviertes realizando tus labores el dinero llega por añadidura, pero lo más importante es ese momento de felicidad que vives al ejecutar tu trabajo. Y ese gozo te permite que se prolongue por más tiempo aún y que aparezcan nuevos negocios, nuevos retos y por consiguiente más dinero.
  4. Una participación equitativa de los beneficios.  Cuando estas realizando un proyecto en el que están vinculadas varias personas lo más justo es que las utilidades sean repartidas de manera equitativa. Ya que si quieres sacarle la máxima tajada, los otros integrantes podrían sentirse desmotivados  y finalmente verse afectado el éxito del proyecto.  Si eres justo y todos los integrantes son justos y equitativos el grupo trabaja como un solo engranaje y fluye  mejor el funcionamiento del proyecto.
  5.  No siempre hay bonanza.  Se debe aprovechar los buenos tiempos, dejando un ahorro, en caso de que vengan tiempos menos provechosos. Es cuestión de hábito, así sea un poco cada vez pero siempre ahorrar.

“’No persiga nunca a una mariposa, no trate de atraparla, no corra tras ella, sólo quédese quieto, espere, porque la mariposa es como la felicidad, que al no perseguirla se posa sobre nuestros hombros y nos hace dichosos, así sea por un momento”.

Mamo Kuncha – líder espiritual Aruaco de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo, vale?
– Vale.
– Si tienes un sueño tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te diran que tu tampoco puedes.

La gente que no lo consiguió te dirá que no lo lograrás, pero si tienes un sueño, persíguelo, y punto.

Lo único que puedo decirles a ustedes es que si me hacen una pregunta y no sé la respuesta, les diré directamente que no sé la respuesta, pero también buscaré la forma de encontrarla, y cuando la tenga, se la daré.

– ¿Qué diría usted si un hombre se presentara en esta entrevista sin camisa y le diéramos el trabajo?
– Pues que sus pantalones debían de ser estupendos.

En ese momento empecé a pensar en Thomas Jefferson y en la Declaración de la Independencia. Nuestro derecho a tener “vida y libertad” y a “buscar la felicidad”. y recuerdo que pensé ¿cómo se le ocurrió poner la parte de la búsqueda? Quizás la felicidad es algo que solo se busca y tal vez nunca la podamos obtener hagamos lo que hagamos. ¿cómo supo eso?

“Soy el tipo de persona que si no sabe una respuesta le diré que no la sé. Pero le apuesto a que sé cómo encontrar la respuesta, y la encontraré.”

“Algunos están aquí porque conocen a alguien, algunos están aquí porque creen ser alguien pero solo hay uno que será alguien.”

De joven, si sacaba una buena nota en un examen de lo que fuera me sentía bien pensando en todo lo que podía llegar a ser.

Esta parte de mi vida, esta pequeñita parte de mi vida, se llama felicidad.

Todo se reutiliza. Nada se desperdicia. La Naturaleza tiene cero desperdicios. Cuando vas al campo, al bosque o a la selva, te pones en contacto con la naturaleza y observas sus ciclos te das cuenta que el ecosistema es perfecto y hay ABUNDANCIA para todos los integrantes de la cadena.

Nada se queda estático sino que se va transformando, los animales comen frutos de los árboles y plantas , estos vegetales a su vez se alimentan de los residuos orgánicos de los animales que vuelven a la tierra y así muchos ciclos rotan todo el tiempo pero nunca se genera BASURA.

El ser humano es el único que desperdicia y estanca los recursos. Todos los seres humanos queremos abundancia, y hay más que suficiente.

La clave está en cambiar el funcionamiento de nuestro ecosistema. Esperar a que los gobernantes, las empresas en fin terceros cambien las cosas es trasladar nuestras propias responsabilidades y quedarnos con los brazos cruzados viendo cómo pasa nuestra vida llenándonos de sentimientos de inconformismo que afectan nuestra felicidad.

Podemos hacer pequeños y sencillos cambios de hábitos que sumados van a generarnos un ahorro en nuestros bolsillos, estimular nuestra creatividad, y darle movilidad a la cadena tratando cada vez de replicar lo que hace la naturaleza: CERO DESPERDICIO.

La Real academia de la Lengua como:

“Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”.

Wikipedia la define como:

«La felicidad es un estado de ánimo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría».

El WordReference como:

“Estado de ánimo del que disfruta de lo que desea”

La verdad es que ninguna de estas definiciones nos deja felices. Por su lado los señores académicos de la RAE, han caído en lo superfluo, el dinero, o en este caso la posesión de algún bien, no da la felicidad.  Mucho mejor la de Wikipedia aunque aquello de las metas alcanzadas es relativo, ya que una vez que alcance la meta entonces dejo de ser feliz o ¿tengo que ponerme una meta nueva para seguir siéndolo?

Por eso aquí esta la nuestra:

«Estado interior de satisfacción espiritual y física».


La persona que envidia sólo expresa su infelicidad. Es un modo de desnudarse ante los demás y mostrar su propia insatisfacción y auto odio.

La envidia crece en el núcleo más secreto de la persona, allí donde se almacena su disgusto por lo que otros tienen y ella no puede tener, el resentimiento por algo que no salió según sus expectativas, el sentimiento de inferioridad que le inculcaron en su infancia, la frustración permanente. La envidia vive allí donde no acampa el bienestar psíquico ni emocional.

Los psicólogos dicen que la envidia señala una carencia. Se manifiesta como un dolor punzante y al mismo tiempo causa vergüenza sentirlo. ¡Cuán desgraciadas son las personas envidiosas!

Un modo positivo de afrontar la envidia está en alegrarse por lo que son o tienen los demás, aunque se sienta el dolor de su falta. También resulta útil tomar conciencia de que se es envidiosa o envidioso. Finalmente, desear lo que no se tiene puede ser el punto de partida para saber qué queremos conseguir y el precio que estaríamos dispuestas a pagar por ello.

Para prevenirla

La envidia es consecuencia de un par de procesos sicológicos necesarios para el desarrollo: el deseo y la comparación. Para prevenir la envidia no se pueden suprimir dichos procesos sino que hay que controlar sus efectos.

Para que los dos procesos produzcan una envidia sana, conviene desarrollar habilidades que ayuden a comprender lo que se siente y por qué se siente; convertir el malestar emocional producido por la envidia en un motor para conseguir lo que uno desea tener y controlar la hostilidad que dicha situación puede generar, evitando que deteriore las relaciones con los demás.

La envidia es incompatible con la empatía, que desempeña un papel importante en el desarrollo de la comprensión de uno mismo y de los otros. Para prevenir la envidia es importante tratar de estimular la empatía y, a través de ella, la capacidad para ponerse en el lugar del otro.

No hay que ser un experto para saber si una persona está diciendo la verdad o está incurriendo en una mentira. Lo único que se necesita saber son cuáles son las señales que esa otra persona envía en sus mensajes y, sobretodo, ser muy observador con las acciones.

Aquí van algunos gestos a tener en cuenta:

  • Las personas que mienten son incoherentes y queda mal continuamente, lo que dicen y lo que hacen no siempre va a la par.
  • El manejo de los tiempos al demostrar las emociones es poco común. Alguien honesto puede gritar que le gustó mucho el regalo, gesto de sorpresa, y luego demostrar una sonrisa, mientras que un mentiroso tiende a concentrar la sonrisa y el comentario al mismo tiempo.
  • Las expresiones, gestos y acciones no concuerdan. Si alguien te dice que te quiere y te da un abrazo y en vez de hablar sobre ti, lo que hace es que te pregunta por otra persona, o cambia el tema es obvio que lo que sale de su boca no es congruente con sus acciones.
  • La expresión de emociones de todo tipo, desde felicidad y sorpresa hasta tristeza y enojo, cubren todo el rostro.
  • Al momento de confrontar a un mentiroso puedes…
  • Se lo dices y lo confrontas.
  • Dejas que las cosas transcurran y se compliquen.
  • Decides jugar con él/ella y hacerle creer que se va a salir con la suya, entonces lo tomas por sorpresa de modo que quede como mentiroso y charlatán.

La envidia se basa en el ego, el orgullo, la capacidad de auto-superación, la felicidad y actitud positiva. Estas son las 5 características principales que forman la envidia. Y por lo tanto ésta se va desarrollando a lo largo de toda la vida y como la persona ha afrontado las complicaciones a lo largo de la misma.

Para superar la envidia negativa, muy negativa o neutral tendrás que aprender a dominar tu ego en vez de que él te domine a ti.

Tendrás que ser humilde, admitir cuando alguien te ha ganado y elogiarlo por ello. Tendrás que admitir que puedes fracasar porque no eres perfecto, eres humano. Deberás guardar tu orgullo, tienes que estar muy por encima de tu orgullo y tu ego, deberás controlarlos en vez de que ellos te controlen a ti.

Tendrás que motivarte en auto-superarte constantemente, ver la vida de forma más positiva y las circunstancias también, tendrás que ser alguien a quién le satisface su vida.
Como vemos tienes que adoptar una serie de cualidades en ti que garantizarán que tengas una envidia muy positiva hacia las demás personas.

Lo siento, no hay fórmula mágica, yo te doy las claves para cambiar, eres tú quién tiene que decidir cambiar y hacerlo. Ahora tienes las herramientas, úsalas.

Estas son algunas de las características de las personas envidiosas:

  • Estar comparándose constantemente con los demás, ya sea por la personalidad o posesiones de la otra persona.
  • Estar inconforme consigo mismo.
  • Molestarse ante la felicidad o éxito de los demás, desear que todo le vaya mal a los demás para sentirse menos infeliz.
  • La persona envidiosa no vive en torno a ella sino a lo que otros tienen, lo desearían tener o de lo que carece.
  • Se torna una persona burlona, mal hablada, pesimista, crítica.
  • No reconoce la envidia.

Casi todos tenemos o hemos tenido enemigos. Personas con quienes hemos tenido conflictos, y que simplemente no logramos llevarla en paz. Tal vez hayas tenido enemigos en tu pasado, incluso desde el kinder.

Hoy puedes tener algunos enemigos. Alguna persona en el trabajo, o algún vecino, o incluso algún pariente.

Aunque nuestro primer deseo es que nuestros enemigos desaparecieran de nuestra vida, y hacemos lo posible por evitarlos, en realidad son algo que debemos aprender a valorar y agradecer.

Quiere decir que un enemigo es una persona que realmente te hace enfrentarte a ti mismo. Te obliga a aprender a manejar aspectos de ti, que realmente te hacen crecer y madurar.

Estar con amigos es fácil y realmente no representa un gran reto. Ellos nunca te van a confrontar contigo mismo como lo hace un enemigo.

Con un enemigo tienes la oportunidad de practicar un aspecto crucial de la superación personal, que es la tolerancia.

Puedes practicar tu tolerancia, por ejemplo, cada vez que enfrentas alguna situación con tu enemigo. La realidad es que las personas son como son por alguna razón que nosotros no podemos entender, y aprender a tolerar es un gran trabajo de superación para ti.

Cuando logres estar tranquilo y mantener tu felicidad personal, aún mientras enfrentas a tu enemigo, ese día podrás aplaudirte y reconocer que has logrado un gran crecimiento personal.