Del Pesimismo al Optimismo

La vida cambia cuando cambian nuestros pensamientos. El pensamiento positivo atrae cosas positivas y cuando le añades el poder de la palabra y lo acompañas con el sentimiento, consigues  lo que te propones.

Las personas negativas ven los hechos malos, se miran a sí mismos como los perdedores, los derrotados,  las víctimas mientras que la gente positiva se enfoca: se ven a sí mismos como luchadores, emprendedores y dueños de su propio destino.

La persona pesimista, con pensamiento negativo, dice:

  • Mi vida es un desastre.
  • Nada me sale bien.
  • Esto siempre me pasa a mi.
  • Ya lo arruiné todo.
  • Nada va a resultar .
  • Es inútil esforzarse.

Incluso cuando les va bien la vida, dicen:

  • Esta racha de buena suerte durará poco.
  • La felicidad no es para siempre.
  • Me gustaría que todo siempre saliera bien, pero es imposible.

En cambio la gente optimista, cuyo pensamiento es positivo, con metas de triunfar y salir adelante va por la vida pronuncian frases muy diferentes:

  • Todo va a salir bien .
  • Nada es imposible.
  • Tengo fe que todo saldrá a mi favor.
  • La buena suerte siempre me acompaña.
  • Hay que tener confianza.
  • Hay que esforzarse.

Y si algo malo les sucede, entonces se dicen :

  • No hay mal que por bien no venga.
  • Siempre hay que buscar el lado bueno de las cosas.
  • La próxima vez todo va a estar mejor.
  • Pase lo que pase hay que salir adelante.

Es importante, cambiar la visión de la vida y dejar el pesimismo atrás;  recuerda que la sonrisa es el mayor enemigo del pesimismo.