Los amigos reales se cuentan con los dedos de la mano, el resto son personas conocidas que están en nuestras vidas y que apreciamos, pero no necesariamente tienen que convertirse verdaderas amistades.

¿Cómo hacer verdaderos amigos? ¿Será que hay algo que falla entre tu y quienes te rodean? Según sondeos, prácticamente el 100 % de las personas estiman que la amistad es importante para la salud, el placer y el equilibrio personal.

La amistad es sinónimo de comunicación, de ayuda mutua, de fidelidad e incluso de complicidad. Ésta contribuye a la construcción de la personalidad de cada uno y constituye una verdadera muralla a la soledad, lo que la hace, por tanto, capital.

Si no tienes otros conocidos que los colegas del trabajo o los compañeros de estudio, con los que no puedes quedar por las tardes para hacer algo aparte, si tienes la impresión de ser el patito feo al que nunca invitan en la noche, no te preocupes. No es demasiado tarde para hacer evolucionar las cosas. Anímate y por los medios necesarios para conseguir hacer amigos.

Primero. No hay que quedarte en casa sólo. Hay que salir, pasear, practicar tus actividades favoritas. Los clubes, por ejemplo, están llenos de personas que aspirar a conocer y hacer amistades. También existe Internet, con páginas de amistad.

Segundo. Hay que seguir unas reglas de comunicación básicas como acordarse del nombre de las personas que conoces, evitar criticar, intentar hacer cumplidos, y sobre todo, escuchar a la persona que te está hablando.

Hay que tener definitivamente buena actitud. Así las personas acudirán a ti. Lo más delicado en este proceso es desarrollar el contacto y mantenerlos. Hay que tener confianza en sí mismo. Si la primera impresión es buena, la persona tendrá ganas de verte de nuevo. No dudes en lanzar invitaciones.