Metas, Dietas y Relaciones: ¿por qué pueden fracasar?

Aquí lo hemos simplificado y exponemos tres sencillas razones:

  1. ¿Se puede confiar?
    Al establecer un nuevo hábito habilidad, o una relación, necesitamos consistencia. La consistencia es la acción de repetición regular de la misma conducta o acción. Esta repetición regular crea confianza.
    Así que cuando se trata de hacer dieta, y cuando llega el momento de hambre y no lo atendemos crea desconfianza en nuestro cuerpo, por consiguiente almacena grasa listo para periodos de hambre. Lo que el cuerpo necesita es el equilibrio con todos los grupos de alimentos adecuados y regulares comer poco y a menudo, lo que significa cada 3 horas máximo, y adicionar una rutina de ejercicio diario, donde tome la energía y la libere, para relajarse y evitar el acaparamiento en caso de hambre.
    Las relaciones también necesitan consistencia. Sólo siento que alguien es digno de confianza si lo que dice, hace y cómo se comporta es coherente. Si no es así, y no hay consistencia es natural que ser cauteloso, desconfiado e incluso ansioso a su alrededor. Sin confianza no puede haber una relación.
    Cuando se trata de la fijación de metas debemos concentrarnos en nuestros objetivos y tener consistencia en el trabajo para realizarlos sin esperar resultados inmediatos, pues a veces cuando tenemos ansiedad de estos resultados y no aparecen, el esfuerzo se detiene por temor al fracaso. Esto se puede comparar con el trabajo de un atleta olímpico, que debe practicar constantemente, repetir las cosas una y otra vez para entrenar su cuerpo y que responda de la manera que tiene como objetivo.
  2. Paciencia: Dale tiempo
      “Adopte el ritmo de la naturaleza: su secreto es la paciencia.” ~ Ralph Waldo Emerson
    ¿Cómo sabemos si realmente funciona, si no le damos tiempo para tener éxito?
    Disminuye la velocidad del ritmo y sus expectativas y dale tiempo para establecer la confianza y la consistencia para que pueda empezar a ver resultados pequeños.
    Dar a las cosas el tiempo permite la evaluación, modificación y repetición, por lo que las asociaciones sólidas pueden ser establecidas. No se puede construir una casa sin cimientos fuertes y esto requiere su tiempo. Igual es en la vida.
    Necesitamos paciencia para que esto suceda y dejar que las cosas se desarrollen.
  3. No hay placer, ¿Por qué molestarse?
    La paciencia es difícil, pero la clave es disfrutar del proceso. Si no hay recompensa, es probable que deje de hacerlo.
    Auto alabar los logros pequeños y disfrutar de los pequeños placeres es lo que nos mantiene felices día a día.
    Cuando sea el momento de comer, concéntrate conscientemente sin distracciones, sólo tú y tu comida, sin televisión, sin música, sin leer o hablar en ese momento. Permítete disfrutar con cada bocado la sensación del olfato y el gusto, despacio, masticando pausadamente y sin prisa. Verás cómo te llenas con menos cantidad de comida y sientes que te estás alimentando bien, también aprendes a ser más consciente de las percepciones físicas de hambre, no de ansiedad. Esto te permite bajar de peso ya que te permitirá sentirte saciado.
    Tener la intención de elegir estar totalmente presente en el momento es el primer paso. Dejarse sentir el placer es el segundo paso.
    Lo mismo ocurre con el desarrollo de una relación: enfocando tu atención en disfrutar el tiempo con esa persona y cómo se siente estar en su compañía, sin pensar en donde va y si te gusta. Ellos están contigo porque te gusta, así que a relajarse y disfrutar de su compañía. Permítete estar verdaderamente en el momento y dejar de preocuparte por el mañana.
    Cuando se trata de desarrollo personal o metas profesionales, es muy importante recompensar y elogiarte a ti mismo en los pequeños logros que se realizan todos los días, añadirlos a juntas y enfocarlos como un paso para lograr su objetivo.