Entradas

La misión común que tenemos los seres humanos es “aprender” a tener la mente abierta para alcanzar en la corta vida que tenemos a conocer la riqueza que nos ha brindado Dios, La Energía, El Universo…riquezas que se encuentran en la naturaleza, en los seres humanos, en las cosas más sencillas y que muchas veces con el pasar de los años dejamos desapercibidos.

Desde que nacemos somos receptores, entendemos muy bien y sabemos a qué hemos venido, por eso es que todas las cosas a nuestro alrededor nos “causan curiosidad y nos llaman la atención”. Queremos cada vez más conocer el significado de su existencia, cómo funcionan, qué tienen por dentro, no se nos queda una sola parte por escudriñar y disfrutamos de todos los pequeños detalles. Si queremos algo y no lo tenemos a nuestro alcance nos valemos de cualquier otro elemento que sí podamos coger y soñamos y nos imaginamos que tenemos lo otro.

Pero después vamos aprendiendo poco a poco “NUESTRO MUNDO” y vamos rutinizando tanto nuestras acciones que ya no nos llaman la atención las mismas cosas que anteriormente nos fascinaban y encantaban.

Llegado este punto debemos parar, meditar y concentrarnos hacia dónde queremos ir  y  qué otra cosa diferente vamos a aprender. Todos los días tenemos la oportunidad de aprender algo nuevo, sin importar nuestra edad.  Nuestro Universo es tan grande y diverso y hay tantas maravillas por descubrir que nos falta tiempo por vivir para alcanzar a entenderlo.

El tener claro que no somos producto terminado y cumplir todos los días nuestra misión de Aprender nos mantiene activos, felices y motivados para seguir nuestro camino.

Sufrimos el problema de la lluvia ácida, los niveles de ozono se están agotando donde son más necesarios y aumentan donde son dañinos.

Los fertilizantes químicos y los insecticidas venenosos se encuentran en todos nuestros alimentos; la violencia y la pornografía están en las noticias y redes, cuyas publicaciones llenan nuestros cerebros con la más repugnante suciedad; la gente a su vez es tan ignorante, que piensa que la farmacia le venderá una solución para todos sus males.

Drogas, que alteran la mente, intoxican a millones de personas. La tecnología del genética, y la irradiación de alimentos, están introduciendo cambios radicales en el mundo, y producen efectos que pueden perjudicar irreversiblemente nuestro bienestar biológico natural.

Si queremos ser saludables, tenemos que cambiar muchas cosas. Para tener salud, la limpieza es necesaria. Es importante también limpiar nuestra mente y aprender a satisfacernos con los regalos de Dios, pues esto nos dará fuerza para vivir en forma correcta.

En esta videoconferencia del Dr. Alejandro Junger, autor del libro Clean, explica los resultados del estudio a través de su experiencia personal y más adelante con sus pacientes y concluye que el cuerpo humano si le damos el material necesario puede sanar absolutamente todas las enfermedades.

Alejandro Junger , nacido en Uruguay es doctor en medicina (M.D.), especializado en medicina interna y cardiología en NuevaYork, también estudió Medicina Oriental en la India. Después de observar y estudiar los dos enfoques de la medicina occidental alópata y medicina oriental nos enseña lo siguiente:

Los seres humanos somos parte de la naturaleza y en el diseño de la naturaleza no hay información  para crear enfermedad lo único que la naturaleza diseña es cómo adaptarse para sobrevivir. Lo que nosotros vemos como enfermedades crónicas son mecanismos de adaptación y sobrevivencia del cuerpo.  Las enfermedades crónicas son una manera de adaptación de las células y órganos del cuerpo para sobrellevar un desequilibrio, si cambiamos de hábitos la situación cambiará, si seguimos por un periodo de tiempo con la misma alimentación física, mental y emocional que genera el desequilibrio ahí aparece la llamada “enfermedad crónica”.

Las enfermedades  causadas por bacterias, virus y parásitos o sea por un invasor, se pueden minimizar y hasta evitar si tenemos nuestro sistema inmunológico alto.

Con respecto a las enfermedades genéticas: el tener un gen que nos predispone a cierta enfermedad no quiere decir que estemos condenados a sufrirla. Los genes se prenden o se apagan de acuerdo  a la presencia o ausencia de ciertos nutrientes, la cantidad, la combinación, la frecuencia y las emociones durante las comidas. O sea que depende de la manera cómo nos nutrimos que podamos sufrir o no de estas enfermedades que tenemos en nuestro código genético.

El órgano  base de la salud en el cuerpo humano intestino, pues es allí donde saca los nutrientes y los absorbe para distribuirlos en el resto del organismo. Si los intestinos están enfermos es ahí donde empieza la salud y la enfermedad general. Los intestinos se enferman porque en la comida que ingerimos pueden faltar nutrientes o porque  puede tener químicos como es el caso de los conservantes, colorantes, estabilizantes etc.

Hoy en día la mayoría de las enfermedades crónicas se prenden como mecanismos de defensa y hay forma de apagarlas volviendo a generar las condiciones más similares a las que la naturaleza diseñó para la optimización de las funciones biológicas.

[campo nombre=video]

Una forma de practicar la auto-sanación es imaginar los órganos internos dentro de nosotros con una sonrisa amplia y alegre.

Es una manera de estimular a nuestras células para que se encuentren mejor. Nosotros mismos al imaginar este nuevo estado en los órganos estamos logrando dar un dosis de positivismo a nuestro interior, logrando como consecuencia elevar nuestro nivel interior tanto físico como mental.

Por ejemplo si uno se encuentra con depresión podemos imaginarnos la zona de los pulmones y corazón con una gran sonrisa.

Si uno tiene dolor de cabeza, nos imaginamos nuestro cerebro con una gran sonrisa que nos ayudará a quitar el fruncido del entrecejo y así actuaremos en cada órgano que necesitemos activar positivamente.

Entre las muchas ventajas del internet y la globalización se encuentra la capacidad que tenemos para enterarnos y adoptar los hábitos  de diferentes culturas.

En la alimentación lo vemos claramente cuando encontramos los superalimentos como la quinoa, amaranto, spirulina que eran la base alimenticia de las civilizaciones indígenas americanas pero que hasta hace algunos años sólo eran conocidos por los descendientes de estas culturas.

Dentro del grupo de estos superalimentos se encuentra la maca, que es una raíz parecida en su forma al rábano pero de color café y un poco más grande. La maca es legado de los Incas que la consideraban como un regalo de los dioses., por ello además de cultivarla como alimento la utilizaban en ceremonias religiosas para danzas y rituales.  A la llegada de los españoles durante la conquista, los animales que traían desde España no se reproducían con normalidad por el cambio de clima; los nativos les recomendaron a los españoles que alimentaran sus animales con maca y con ello consiguieron alcanzar los niveles de reproducción normales.

La maca en polvo tiene aproximadamente un 10 por ciento de proteína que contiene siete de los ocho aminoácidos esenciales. Aunque no es una proteína completa, la maca es una excelente fuente de aminoácidos.

Es también rica en minerales biodisponibles como el calcio, magnesio, fósforo, potasio, azufre, sodio, hierro, zinc, cobre, selenio, yodo, bismuto, manganeso, silicio y estaño. Es ideal para la remineralización.

La maca contiene vitaminas del grupo B, que son las vitaminas de la energía, como la vitamina B1y B2, la vitamina C y vitamina E.

Dentro de los beneficios que nos aporta este tubérculo están:

  • Es energizante y aumenta la fertilidad en ambos sexos. Por esta razón se le consume cuando hay problemas de fertilidad.
  • Regula y aumenta la función del sistema endocrino, las glándulas que producen las hormonas necesarias para las funciones corporales y metabólicas esenciales como la fertilidad, la función sexual, la digestión, el cerebro y la fisiología del sistema nervioso, y los niveles de energía. Las hormonas regulan muchas cosas, incluso el estado de ánimo, el crecimiento, el desarrollo sexual y la función del tejido. Las hormonas también juegan un papel en muchas enfermedades, como el cáncer y la depresión.
  • Las mujeres han encontrado que ayuda a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia.
  • Es un afrodisíaco para hombres y mujeres.Mejora las secreciones en las mujeres ayudando en las relaciones íntimas.Los hombres la han utilizado para aumentar la fertilidad y la función sexual. Por esta razón se ha ganado el seudónimo de “Viagra de la naturaleza.”
  • Ayuda a dar energía a personas débiles y ancianos.
  • Se usa para tratar y prevenir la osteoporosis.
  • Los curanderos incas la usan para dolencias de artritis y reumatismo.
  • Aumenta la inmunidad propia del cuerpo. Lo utilizan algunos doctores en pacientes con VIH.

[campo nombre=video]

Un lobo halló un busto en el campo, que registró y olió, mas viendo que no tenía sentido, dijo: ¡Bella imagen! ¡Qué lástima que no tengas cerebro!

Semejantes imágenes abundan por doquier, pues la hermosura sin prudencia es busto sin sentido.

Esopo

Escuchar es una gran herramienta que tenemos en el manejo de relaciones personales que sabiéndola aprovechar correctamente nos sirve para:

  • Reducir la tensión
  • Aumentar el poder porque permite  obtener más información
  • Comprender a los demás
  • Aprender
  • Estimular la cooperación de los demás
  • Facilitar la negociación y la solución de los diferentes criterios
  • Proyectar una imagen de inteligencia y respeto hacia los demás
  • Aumentar la confianza del interlocutor

El hombre se demora dos años en aprender a hablar y gasta el resto de su vida aprendiendo a callar y escuchar.

¿Pero qué factores influyen en la dificultad para escuchar? Pues aunque parezca extraño hay un factor fisiológico que nos hace más ardua esta tarea: El ser humano emite 150 palabras por minuto pero el cerebro tiene la capacidad de procesar hasta 600 palabras por minuto osea que tenemos un 75% de tiempo libre.

Este 75% de tiempo libre de interferencia en la comunicación es el que nos permite pensar cantidades de cosas que nos pueden desconcentrar y perder el hilo de la comunicación porque usualmente lo dedicamos a:

  • Volvernos adivinos  imaginando lo que el otro va a decir
  • Preparar las respuestas
  • Ponerse a pensar en otras cosas
  • Aburrirse
  • Distraerse
  • Criticar y juzgar
  • Atendiendo otros medios de distracción

Para afrontar estos factores de dificultad en la escucha, aquí resaltamos algunos hábitos para adoptar cuando estemos conversando:

  1. Debemos concentrarnos en nuestro interlocutor mirándolo cara a cara y permitiendo que los ojos entren en contacto: así no hay oportunidad de distraerse mirando hacia otros lados y además reflejamos una imagen de respeto hacia el otro, al mostrarnos interesados en lo que está diciendo.
  2. Mentalmente organiza la información en forma de notas (si te queda fácil también las puedes hacer por escrito) entrando con empatía en el contexto del otro, si es necesario realiza preguntas para que exista una buena retroalimentación y puedas entender el mensaje que te quiere comunicar.
  3. Evita que elementos externos te desconcentren y enfócate en tu interlocutor, realiza las preguntas que necesites en el momento adecuado, debes esperar a que el interlocutor termine la idea para evitar juicios y suposiciones  y  poder intervenir.

Si analizamos la misma naturaleza  nos está diciendo la importancia del arte de escuchar, pues  tenemos dos orejas y una boca porque debemos enfatizar en la escucha más que en el hablar.

 

Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

 Groucho Marx.

En una singular entrevista realizada al diario El tiempo, el médico neurofisiólogo colombiano Rodolfo Llinás, nos revela según su visión qué es el amor, el amor a primera vista y el amor eterno.

Llinás actualmente es profesor de neurociencia en la escuela de medicina de la Universidad de Nueva York, en la que es además director del departamento de Physiology & Neuroscience, y desempeña la cátedra “Thomas y Suzanne Murphy” en el centro médico de la Universidad de Nueva York.

En definitiva, ¿qué es el amor?

Es un estado funcional, como una golosina, y los enamorados son golosos (“que me ame, que me ame”). Eso hace que se sienta rico y que se activen los sistemas de gratificación. Por eso gusta. Claro, eso es indistinto de lo que se ame o a quién se ame. Amar la plata o a alguien del mismo sexo es, funcionalmente, la misma vaina. Eso sí, nunca es demasiado, nadie se muere por exceso de amor. No es como la epilepsia.

¿Y el amor a primera vista?

Funciona como en el cerebro de los pájaros: el patrón de acción fijo estaba activado, disponible y listo cuando apareció la persona que le gustó, y listo.

¿Y el amor eterno?

Ese es de inteligentes que estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como la mano de uno. Cuidarla es mi responsabilidad y viceversa. Saber que no habrá puñalada trapera es la norma. ¡Nunca, primero me matan tres veces! Esa es la clave neuronal del amor eterno, la que mantiene el estado funcional activo y bloquea cualquier cosa que le sea contraria. Es una calidad de estado mental. Si se entiende no hay otra posibilidad que amar al otro; en cambio, querer acostarse con otro y pasarla rico no es amor. Amor es compromiso y cerebralmente está en el cerebro truhán. Uno no se enamora de una mujer porque tiene unas tetas buenísimas, uno se enamora de su cerebro, porque con él se interactúa y se avanza, con las tetas no. Amar es cerebralmente un baile y hay que bailar con el que pueda danzar con el cerebro de uno. Amar es bailar, no hacer gimnasia. Encontrar eso es muy difícil; hallarlo es un tesoro.

Fuente: eltiempo.com

Hay momentos en los que lo que haces o el fruto de tu trabajo no recibe la atención que quisieras de parte de tu jefe, compañeros, clientes pareja, etc. En esos momentos es fácil darse por vencido,  ahogarse en la autocompasión o la inseguridad, lo que conduce finalmente a renunciar o simplemente a no realizar las cosas de la mejor manera posible.

Sin embargo, es en esos momentos en que podemos demostrar nuestra verdadera fortaleza y nuestra determinación para el éxito. Esos momentos distinguen a los ganadores de los que nunca van a hacer algo grande.  sostener

¿Qué es entonces que podemos hacer para mantener la motivación cuando todo parece estar volviéndose en contra de nosotros?

  1. El modo de pensar.
    La mente lo es todo. Si dejas de actuar desde una mentalidad de miedo y empiezas a tener confianza en el mundo y en ti mismo, tu punto de vista y por consiguiente toda la vida va a cambiar. Te sentirás más feliz, más equilibrado, y más fuerte, lo que se verá reflejado en tu trabajo y  rendimiento.
  2. La gente.
    Las personas que te rodean son cruciales. ¿Te están derrumbando? ¿Están tratando de mantenerte pequeño? ¿Están afectando tu estado de ánimo de manera negativa? ¿Limitan tu pensamiento?No importa lo fuerte que eres, no importa tu confianza, cuando pasas mucho tiempo con personas que tienen una mentalidad limitada, te afectan personalmente y en última instancia pueden obstaculizar tu desempeño.Sin embargo, si buscas personas que comparten tu visión, o que ya han alcanzado el éxito más allá de  tu situación actual, automáticamente puedes soñar en grande y lograr más. Estas personas te empujarán a aumentar tu rendimiento y ellos estarán allí para celebrar tus éxitos o mantener la motivación cuando las cosas se ven pálidas.
  3. La Inspiración.
    Esto es básico y le inyecta de gasolina al motor para alcanzar sueños. Para conseguirlo puedes leer libros, asistir a clases, escuchar podcasts, encontrar un grupo de expertos o asistir a conferencias. La inspiración está en todas partes. Sólo tienes que encontrarla. No importa la gravedad de la situación siempre puedes encontrar a alguien que ha estado donde tú estás, pero no se rindió y terminó teniendo un éxito inmenso.
    Al alimentar tu cerebro con esta información positiva y alentadora, tus pensamientos se transforman y actúan como un catalizador para reforzar lo que necesitas. Al mismo tiempo, puedes aprender de esta gente y encontrar nuevas formas de pensar y que te den luz en lo que haces.
  4. Los Objetivos.
    Estos son básicos tanto para querer crear un negocio exitoso o como en la vida en general. Necesitas tener un objetivo claro y tangible y los planes de acción que puedes implementar. Cuanto más precisos los objetivos mejor. Cuanto más detallados los planes de acción más productivos. Sentarse a escribir los objetivos puede ser aburrido y la mayoría de la gente prefiere pasar su tiempo de diferentes maneras. Pero cuando no sabes en qué dirección quieres ir, no se puede esperar mantener la motivación en tiempos difíciles.
    Saber exactamente lo que quieres lograr te ayudará en el camino y esta es la forma más segura de estar siempre en enrutado, motivado y trabajando duro.
  5. Persistencia.
    Cuando pasamos por malos tiempos parece que nos estamos desgastando en vano, pero  si realmente quieres conseguir algo, tienes que persistir. Una frase célebre de Winston Churchill y muy acertada nos sirve: “El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”. Sigue adelante. Da un paso a la vez, pero nunca pierdas de vista tu meta.